La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha proclamado el 2011 como Año por la Libertad de Expresión en el Hemisferio, para enfrentar las nuevas amenazas y agresiones que según se prevé sufrirá la libertad de prensa el próximo año. Y entre las diversas actividades planeadas está la de realizar una Conferencia sobre Libertad de Expresión en el Hemisferio, en San Diego, California, a principios de abril, coincidiendo con la Asamblea General de la SIP a la cual pertenecen el Diario LA PRENSA y El Nuevo Diario de Nicaragua.
Según la convocatoria de la asociación hemisférica de periódicos, estas reuniones “servirán como puntos centrales de un año señero, cuya finalidad será crear conciencia en el hemisferio sobre la importancia de luchar por la libertad de expresión, iniciativa que proviene del presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, director del diario Prensa Libre de Guatemala, quien ha tomado esta bandera como símbolo del período en curso”.
La proclamación del 2011 como Año por la Libertad de Expresión es crucial, dice la SIP, porque “el hemisferio vive uno de sus momentos más difíciles en materia de libertad de expresión”. Y menciona que “son cada vez más los gobiernos intolerantes y autoritarios que no aceptan críticas ni posiciones opuestas, mientras el crimen organizado se distingue por su violencia. Los enemigos de la libertad desean monopolizar o suprimir este derecho básico”.
En realidad, esta convocatoria de la SIP ha coincidido con la aprobación en Venezuela de nuevas leyes para amordazar a la opinión pública, censurar los medios de comunicación y suprimir la libertad de prensa en ese país, el cual atraviesa por una de las situaciones más difíciles de su historia, al tener que soportar un régimen dictatorial que es enemigo mortal de todas las libertades y derechos de las personas, en primer lugar de la libertad de expresión y de prensa.
El miércoles de la semana pasada, 22 de diciembre, fue aprobada en Venezuela una veintena de leyes de excepción que le confieren a Hugo Chávez poderes dictatoriales absolutos. Entre esas leyes se encuentran las que tienen el propósito de regular restrictivamente el internet, ejercer el control total sobre los medios de comunicación radioeléctricos e inhabilitar a cualquier medio de información que no se someta a la dictadura. “Son leyes que cercenan la libertad de expresión y opinión, disposiciones legales que pretenden inhabilitar a los medios libres de comunicación y con ello inhabilitar al pueblo soberano, a su derecho de estar oportuna y verazmente informado, y a emitir sus opiniones”, según denunció la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la cual calificó estas acciones del régimen chavista como “un golpe de Estado desde el Estado”.
Precisamente al proclamar el 2011 como Año por la Libertad de Expresión en el Hemisferio, la SIP ha señalado que “las legislaciones (y acciones) restrictivas contra la prensa de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina y Nicaragua; la persecución contra periodistas y medios; los ataques a la credibilidad de la prensa y la manipulación de la publicidad oficial; entre otros, ( ) obliga a tomar una actitud más proactiva para crear conciencia en las sociedades del hemisferio que debe defender este derecho humano, central a todos los pueblos”. Menciona también que “la violencia y los crímenes contra periodistas se esparcen en México y Honduras y con cifras alarmantes en otras naciones como Colombia, Brasil y Guatemala Este flagelo ha puesto todas las alarmas a sonar y la SIP está en plena campaña para detener la eliminación del mensajero y dejar a la sociedad desinformada por la terrible autocensura que el miedo propaga”.
En Nicaragua, en el año que está terminando el régimen de Daniel Ortega no ha cedido en su política de hostilidad a la libertad de prensa. En este lapso la ha concentrado en el ahogamiento económico de medios radioeléctricos independientes y el acoso al Diario LA PRENSA, inclusive obstaculizando la circulación del periódico por medio de acciones delictivas de boicot realizadas por personas dirigidas por una central sindical orteguista; todo ello ante la pasividad o la complicidad de la Policía todavía llamada Nacional.
Pero peor será la situación de todos los medios de comunicación social libres e independientes, si Daniel Ortega logra su propósito de reelegirse inconstitucionalmente en noviembre del próximo año. Entonces la represión abierta contra la libertad de prensa que se está perpetrando en Venezuela, se perpetrará también en Nicaragua. Por eso es imperativo prepararse para luchar y resistir.
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