CORRESPONSAL/GRANADA
Mientras los taxistas de dos cooperativas de Granada mantuvieron ayer un tranque por más de tres horas en la vía que conduce hacia Nandaime, sus homólogos individuales aprovecharon la oportunidad y la necesidad de los usuarios para imponer una tarifa de 20 córdobas por la carrera, pese a que vale 10 córdobas.
Ayer desde las 11:30 a.m. hasta pasadas las tres de la tarde, decenas de unidades de las cooperativas La Gran Sultana y Carlos Núñez, fueron aparcadas en medio de la carretera impidiendo el libre acceso de los buses de transporte colectivo, transporte internacional y privado, en protesta por el permiso de operación otorgado a nuevos concesionarios.
- El alcalde de Granada, Eulogio Mejía, denunció ayer que un grupo de taxistas de las cooperativas La Gran Sultana y Carlos Núñez, llegaron a patearle las puertas de su casa de habitación, la que se ubica a pocos metros de la oficina de La Gran Sultana.
Mejía dijo que incluso ha recibido amenazas de muerte. Los hechos se registraron entre 10:30 a.m. y las 11:00 a.m de ayer.
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Los nuevos concesionarios andan trabajando desde hace dos semanas, tras la orden emitida por el alcalde de Granada, Eulogio Mejía y el Concejo.
Sin embargo los taxistas establecidos se oponen a esta disposición.
Al respecto el alcalde Mejía dijo que el gobierno municipal es autónomo, que pueden otorgar los permisos de operación (como ya lo hicieron) y que con éstos los taxistas pueden trabajar libremente, aunque la Policía no haya dado las placas.
Mejía dijo que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) dio el visto bueno para la entrega de 45 placas, de las 120 que aprobó el Concejo en marzo pasado. Explicó que de esas, sólo 20 se darán este año y 25 en un plazo de 12 meses en el 2011.
“En aras de hacer la paz y no causar molestias se darán gradualmente (las placas), pero esta gente (taxistas establecidos) no acepta y vemos cómo en otros departamentos hay hasta 500 taxis y aquí que tenemos más de cien mil habitantes sólo hay 204 y dan un pésimo servicio y cobran lo que quieren”, dijo el alcalde.
Centenares de usuarios se vieron obligados a caminar largas distancias para poder llegar hasta el cementerio municipal, pues el tranque impedía el acceso por el barrio El Escudo y la carretera.
En el cementerio se pudo ver cómo los taxistas individuales hacían de las suyas cobrando una tarifa ilegal, mientras los usuarios se vieron obligados a pagar por necesidad.
PRESIÓN A LA POLICÍA
Rigoberto González, dirigente de la cooperativa La Gran Sultana, explicó que el tranque fue para presionar a las autoridades de la Policía de Granada para que cumplan con la notificación que le hizo la sala civil y laboral del Tribunal de Apelaciones Circunscripción Sur, que manda a suspender la entrega de placas a los nuevos concesionarios.
Además “no dar permisos provisionales, ni permitir la circulación de las alegadas concesiones de placas”.
Esto ante recurso de amparo administrativo interpuesto por González, quien alega que no se usaron los procedimientos legales requeridos en la aprobación de las 120 nuevas placas.
“Hoy (ayer) fueron notificados la jefa de Tránsito, comisionada Junieth Cano y el comisionado mayor Horacio Sobalvarro, pero nos ha dicho que lo esperemos porque está estudiando el caso”, resaltó González.
“Nosotros no estamos mendingándole nada a la Policía, sólo pedimos que acate el mandamiento del tribunal”, dijo.
González, dirigente de la cooperativa La Gran Sultana, admitió que unos 20 cooperados se apostaron frente a la vivienda de Mejía, pero niega que hayan provocado actos de vandalismo.
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