El islamismo está basado en el pentateuco del antiguo testamento, que usan los judíos (judaísmo) y la cristiandad; cabe destacar, que el judaísmo espera aún, la venida del Mesías y descalifican los evangelios del nuevo testamento, ofician sus ritos en las sinagogas.
Según los musulmanes los principios hermenéuticos están basados en los siguientes pilares: 1) Un texto basado en la revelación sobrenatural, para los judíos: el antiguo testamento y para los católicos y protestantes basados en el antiguo y en el nuevo testamento. 2) El libro revelado se completa por la divinidad al hombre, con las instrucciones dadas por Dios al ungido y se ponen por escrito, algún tiempo después, michná para los judíos, santos padres para los cristianos (católicos y protestantes) y 3) Elaboración doctrinal y racional de los elementos anteriores: revelación y tradición para desarrollar los principios implícitos en ellos, tanaim y amoraim para los judíos y escolástica entre las cristiandad.
En estas religiones, los que discrepan del texto básico revelado se llaman sectas, caraítas entre los judíos, protestantes entre los cristianos y el hereje musulmán clásico: jarichís, es decir, el que disiente del texto revelado: el Corán. Desde el segundo periodo mequí, pueden encontrarse influencias judías que entraron en el Corán por vía directa; abundan las palabras hebreas y arameas: aleya, elión, sakmá, edén, asura, etc.
En el Corán se citan distintas partes de la Biblia, en especial el pentateuco (Génesis, Deuteronomio, Números, Levíticos, Éxodo) y los evangelios o inchil, se hace referencia a los Salmos, aunque esto último es discutible.
En relación con los cristianos, se pueden apreciar voces en el Corán, que derivan del latín o del griego y que muestran que en la época de Mahoma eran de uso corriente, además el limes del imperio estaba defendido por tribus árabes, cristianas, de las que quedan núcleos de tribus beduinas nómadas católicas, en las estepas de Siria y Transjordania.
Existen evidencias de una importante comunidad cristiana presidida por un obispo: Nachrán, así como la del poeta árabe moralista del siglo VI: Quss b. Saida, hay asimismo evidencias que Mahoma conoció los evangelios por traducciones árabes existentes entre los cristianos; la tradición cristiana, al menos la Siríaca, también le fue accesible como la leyenda de “Los siete durmientes”.
El mayor problema y las grandes dificultades surgieron con la cristología, es decir con los misterios: ¿Cómo podía morir ignominiosamente Jesús, el profeta más amado por Dios?; hay evidencia que Mahoma reconoció la virginidad de María, así como la Trinidad, al menos como la entendían los corilidianos, el problema fue aún mayor para el antiguo Islam: reconocer la Trinidad era volver al politeísmo, algo que Mahoma no concebía, pues fue tan monoteísta como Moisés.
Empero, ¿Habría que suponer que Mahoma sospechó que Jesús expiró y padeció como hombre, pero no como hijo de Dios?
Mahoma, supo de las herejías de los antiguos cristianos existentes, en cuanto a la veracidad del antiguo y nuevo testamento, no podía atacar una serie de dogmas (revelaciones divinas, que se dan en el transcurso de la tradición); antes bien tomaría los dos como fuente de su doctrina.
Un último eco: Mahoma deja entrever, de refilón, la eucaristía, tomado de: Hechos de los Apóstoles; según establece la tradición, el Corán fue dictado por el mismo Alá, Mahoma lo describió en prosa rimada y lo dividió en 114 capítulos o suras; actualmente en el planeta, hay unos novecientos millones de seres, que profesan la fe islámica.
El autor es médico.
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