Gerardo Matus, director de Mutranic, muestra las placas que fueron vendidas a Róger Hernández. LA PRENSA/ B. PICADO

Taxistas reiteran ser víctimas de tráfico de placas

El presidente del Movimiento Unido de Transportistas Nicaragüenses (Mutranic), Gerardo Matus, reaccionó ante las acusaciones que hiciera en su contra el concejal sandinista Ismael Cardoza durante la última sesión municipal; en la que lo acusó de estafa por cobrar 2,500 dólares por unas placas que nunca entregó.

El presidente del Movimiento Unido de Transportistas Nicaragüenses (Mutranic), Gerardo Matus, reaccionó ante las acusaciones que hiciera en su contra el concejal sandinista Ismael Cardoza durante la última sesión municipal; en la que lo acusó de estafa por cobrar 2,500 dólares por unas placas que nunca entregó.

Matus calificó esas acusaciones como “chantaje barato”, porque no tienen asidero legal y aprovechó para señalar a Francisco Alvarado, director del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma), de cometer actos de corrupción en perjuicio del sector taxi; lo que deja entrever    la falta de transparencia que ha sido criticada en el sector transporte.

Matus indicó que el concejal Cardoza es amigo cercano de Francisco Alvarado y que las acusaciones del pasado viernes fueron un “show mediático” para desacreditar a Mutranic.

“Se encuentran recontrapegados por las múltiples denuncias que venimos realizando en contra de Irtramma. Nos sorprende que durante dos largos años de esta lucha nunca sacó nada a relucir y nosotros le decimos que van a haber miles de personas en el Concejo Municipal denunciando que les han vendido sus placas y aquí están las pruebas del actuar de Francisco Alvarado”, sentenció Matus.

Estas denuncias a las que hace mención Matus se basan principalmente en que el Irtramma, en la persona de Francisco Alvarado, ha reasignado placas a terceros, sin el consentimiento del dueño, utilizando fotocopias de los documentos originales, por lo que la asignación de la placa carecería de legitimidad.

Matus asegura que en la Fiscalía se encuentran 259 casos de este tipo que están siendo investigados y que estas anomalías se producen debido a que desde el 2005 no se entregan los contratos de concesión a los dueños de las unidades de taxis.

Róger Antonio Hernández es una víctima de todas estas anomalías. Hace un par de años compró las placas de un taxi junto con el permiso de operación del mismo. “Cuando yo fui a Irtramma a hacer la gestión, las placas estaban vendidas a otra persona, con documentos falsos o fotocopias y el que lo vendió fue Francisco Alvarado, que es el director del Irtramma”, señaló Hernández.

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