Pese a que las relaciones del Gobierno no estuvieron bien en todo este año 2010, más allá de las habituales críticas que la Iglesia católica y algunos sectores evangélicos realizan a la gestión gubernamental, esta vez reconocen que con el bono solidario y otros programas sociales se ha favorecido de alguna manera a los sectores pobres de la población.
Aunque de forma tímida, monseñor René Sándigo, secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), aseguró que el gobierno del presidente Daniel Ortega ha estado impulsando gestiones hacia los menos favorecidos, lo que se ha venido traduciendo en un incremento en sus niveles de popularidad.
“He estado viendo las estadísticas y ha subido su nivel de popularidad. Ha habido una cierta atención a aquellos sectores menos favorecidos”, reconoce Sándigo.
Sin embargo, afirma que con lo que provee el Gobierno a través de los bonos y otros beneficios a la población, aún no logra brindar la estabilidad económica que necesitan los hogares nicaragüenses.
GANA VOLUNTADES
“No es que se haya logrado superar el nivel o la economía de la gente ( ) sino que de todos modos cuando la gente es demasiadamente pobre, con poco que se le dé se gana su voluntad”, afirma monseñor Rene Sándigo.
- Para el reverendo Augusto César Marenco, en el tema de la democracia y específicamente en la libertad de expresión, el Gobierno está aplazado.
Ante las represiones que sufrieron los grupos opositores que salen a protestar a las calles, Marenco recomienda al Gobierno un cambio de actitud.
El Gobierno debe dejar que la gente proteste libremente y este año en cuanto a derechos humanos hubo mucha agresión en contra de la gente que quiso protestar. Este año 2011 creemos que las cosas van a mejorar en cuanto a democracia, reflexionó el líder evangélico.
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Monseñor Sándigo sostiene que con la “regalía” del bono solidario es con lo que el Gobierno ha obtenido las voluntades de quienes lo reciben.
“Eso del bono en estas carencias, pues la gente lo recibe independientemente que no sea una cuestión de salario normal sino que se ve como una regalía. Con todo eso de alguna manera se gana la voluntad de la gente”, insistió Sándigo, también Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan.
En ese sentido, el jerarca católico considera que “aspectos como estos proyectos (el bono), aunque no ayudan a sacarnos de la crisis económica, ayudan al pobre y siempre nuestro corazón está con el más necesitado y en ese sentido son puntos a favor (del Gobierno)”, consideró el prelado.
El bono solidario se comenzó a entregar el 1 de mayo pasado, en ocasión del Día del Trabajador. Son alrededor de 140 mil trabajadores del Estado y las municipalidades quienes reciben cada mes 529 córdobas, que son financiados con las ganancias que deja la venta del petróleo venezolano en Nicaragua, a través de los negocios de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).

EVANGÉLICOS CON OTRA INTERPRETACIÓN
Para el líder evangélico Augusto César Marenco, la situación del país ha estado marcada por los constantes roces políticos que al final “como buenos bandidos terminan entendiéndose y ponen a un lado el patriotismo y se venden al mejor postor”.
Marenco dice que la sociedad nicaragüense vive diversas realidades ante una clase política que está viendo “desde el balcón las miserias de nuestro pueblo”.
“Hay diferentes realidades. Unos ven que la cosas marchan bien, como los empresarios y los políticos; ésos son los que están en el balcón, pero los que no tienen empleo, el que no tiene condiciones para llevar a sus hijos a la escuela o la universidad, ése tiene otra realidad, realidades de angustia y desesperación”, valora Marenco .
Aunque Marenco dice que el Gobierno hace sus esfuerzos por mejorar la educación y ciertas atenciones sociales “aún no logran mejorar la situación económica de las familias”.
“Definitivamente el Gobierno está trabajando en algunos segmentos, como el de la educación y ciertos programas sociales. Aunque no es la mejor, al menos están trabajando en ese sentido y deseamos que fortalezcan la educación en todos sus niveles porque es trascendental para el desarrollo del país”, observó.
“Este año fue duro para el periodismo independiente. Hubo una agresión en contra de los periodistas que realmente me resultó chocante; hubo censura, hubo agresiones. En ese sentido el gobierno de Ortega está aplazado”, aseguró Marenco, pastor del Ministerio Apostolar Centro Cristiano.
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