WASHINGTON/ AFP
El gobierno del presidente Barack Obama apuraba ayer un último esfuerzo con llamadas telefónicas a congresistas para lograr la aprobación hoy en el Senado estadounidense de un proyecto de reforma migratoria para jóvenes indocumentados, informaron funcionarios.
“Ya he hecho varias llamadas a demócratas y republicanos (…). Continuaré haciendo hoy las llamadas que sean necesarias”, dijo el secretario de Educación, Arne Duncan, en teleconferencia con periodistas. “Estoy 100 por ciento enfocado en que esto sea aprobado mañana”, manifestó Duncan.
La reforma, llamada Dream Act, proporcionaría estatus migratorio a las personas que vinieron a Estados Unidos antes de cumplir 16 años, con ciertas condiciones como haber vivido cinco años en el país, si terminaron dos años de estudios superiores o se enrolaron en el Ejército. El proyecto de ley ya fue aprobado por la Cámara de Representantes y si es votado por el Senado, iría directamente a la firma por el presidente Obama, pero sus probabilidades de aprobación no son buenas, ya que los republicanos se han mostrado opuestos a la iniciativa.
“Hay un gran esfuerzo de toda la Administración en este tema”, dijo Cecilia Muñoz, directora de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca. El propio Obama “ha estado haciendo llamadas durante todo este proceso” en el Congreso, “ha estado muy enfocado en esto” y “recibe actualizaciones regulares” de cómo se avanza, dijo Muñoz.
Más de 50,000 jóvenes se gradúan cada año de secundaria en Estados Unidos con posibilidad de entrar en la universidad, pero sin papeles en regla, según cálculos del Departamento de Educación. La reforma beneficiaría inmediatamente a unos 726,000 jóvenes, según cálculos del Instituto de Política Migratoria.
Si el Dream Act se aprueba hoy, el Gobierno está preparado para asegurar que “los alumnos puedan usar las protecciones de la nueva ley tan pronto como sea posible”, dijo Muñoz. Y si la ley es derrotada, “nos reagruparemos y pensaremos en cómo volver con esto lo más rápido posible”, porque “no quiero que tengamos que esperar uno o dos años más” para su aprobación, agregó Duncan.
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