La joven Aracelly Alaniz, de 22 años, recibirá a su bebé en casa nueva y libre de las “goteras” que le provocaban incomodidad cada vez que llovía, debido a que el techo estaba “pasconeado”.
Ayer Un Techo para Mi País inició la construcción de 80 casas a nivel nacional y Alaniz, una de las beneficiadas, podrá cambiar su vivienda improvisada con láminas de zinc por una de madera curada.
Para esto la organización movilizó a 300 voluntarios que estarán al frente de las construcciones programadas para los municipios de Managua, Masaya, León, Granada, Rivas y Bonanza.
“Ahora sí voy a poner la cunita del bebé en mi casa nueva, porque en la otra mucho se pasaba el agua por las goteras del zinc, y pues no podía tener una cuna porque no habían condiciones”, expresó Alaniz.
422 VIVIENDAS
Ya son 422 familias nicaragüenses las beneficiadas con la construcción de igual número de viviendas de emergencia que promueve la organización UTPMP en Nicaragua desde 2008. Sin embargo, la meta propuesta para el 2011 es construir 1,000 casas más a nivel nacional.
Alexandra Salazar, jefe de cuadrilla en el barrio 30 de Mayo explicó que para la selección de las familias beneficiadas se toma en cuenta el número de integrantes, los ingresos y las condiciones de emergencia en las que se encuentra viviendo la familia.
La familia de Alaniz está integrada por cinco personas, cuatro adultos y su hijo, un niño de 4 años.
Asimismo, la familia de Francisca Bustamante, que está integrada por siete personas, resultó beneficiada con la iniciativa de UTPMP.
“Somos dos adultos y mis cinco hijos menores de 16 años. No me esperaba que para esta Navidad iba a tener mi casa nueva”, resaltó Bustamante, quien también habita en el barrio 30 de Mayo, ubicado al sur de Managua.
CARACTERÍSTICAS DE LAS VIVIENDAS
Las viviendas de emergencia que se construyen con esta iniciativa son de madera, prefabricadas, de 18 metros cuadrados, edificadas sobre 15 pilotes o bases que las aíslan del suelo.
El costo de cada casa es de 1,500 dólares, de los que las familias favorecidas únicamente pagan 100 dólares como un aporte.
La edificación de cada vivienda puede durar dos días con el trabajo de una cuadrilla conformada por ocho o diez jóvenes voluntarios.
Para las construcciones de este mes, UTPMP movilizó a 300 de sus 2,370 voluntarios.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A