CANCÚN/ EFE
Los ministros de los más de 190 países presentes en la Cumbre del Cambio Climático de Cancún negociaban ayer “línea por línea” el contenido del documento final en busca de un consenso que permita concluir hoy con éxito.
Un grupo informal de cincuenta países, convocado por la Presidencia mexicana, trata desde el miércoles por la noche de encontrar fórmulas de consenso que permitan superar las tensiones y las diferencias que amenazan con reproducir el fiasco del año pasado en la cumbre de Copenhague.
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Las áreas en las que se está cerca de un acuerdo se refieren a la creación de un mecanismo internacional para la transferencia de tecnología a países en desarrollo, aunque todavía hay dudas sobre el papel que deben desempeñar las instituciones financieras multilaterales, señalaron varias delegaciones.
Al mismo tiempo se están revisando los últimos detalles en los apartados relativos a la lucha contra la deforestación y el papel de los mercados de carbono como instrumentos para reducir las emisiones.
Otro asunto en el que se trata de dar pasos concretos es en los mecanismos para canalizar la ayuda prometida a los países en desarrollo, que asciende a 30,000 millones de dólares antes de 2013 y 100,000 millones de dólares anuales a partir de 2020.
Sin embargo, los avances en estas materias se ven contrarrestados por el lento progreso en los dos puntos centrales de la cumbre, que son la continuación del Protocolo de Kioto y la mitigación de emisiones bajo la llamada Acción Cooperativa a Largo Plazo (LCA, por sus siglas en inglés).
El ministro de Medio Ambiente japonés, Ryu Matsumoto, reiteró la negativa de su país a sumarse a un segundo periodo del Protocolo de Kioto si no hay compromisos por parte de otras potencias emisoras de gases de efecto invernadero, aunque indicó que Tokio quiere contribuir de forma positiva a los esfuerzos para alcanzar el consenso.
Para el ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, buena parte del éxito de la cumbre depende de “la fórmula que se encuentre en relación con el segundo período de compromiso de Kioto”.
Los diplomáticos mexicanos que presiden las negociaciones han reiterado en las últimas horas que en Cancún no es necesario establecer nuevas metas bajo el Protocolo de Kioto, ya que quedan dos años para su vencimiento.
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