PUERTO PRÍNCIPE/ EFE
Puerto Príncipe, la capital de Haití, quedó ayer paralizada en medio de disturbios y un ambiente de gran tensión después de la publicación de los resultados de las elecciones legislativas y presidenciales del 28 de noviembre.
Las oficinas públicas y privadas no funcionan y el comercio formal y los bancos estaban cerrados, mientras que las calles están obstaculizadas por barricadas, en muchos casos formadas por neumáticos incendiados y por grandes piedras.
Los supermercados y las estaciones de gasolina ya habían cerrado sus puertas desde el martes, anticipándose a los disturbios desatados tras la publicación de los resultados de las elecciones.
Los datos oficiales, hechos públicos anoche por el Consejo Electoral Provisional (CEP), dieron la victoria a la candidata a la Presidencia Mirlande Manigat, quien obtuvo el 31.37 por ciento de los votos y disputará la segunda vuelta con el oficialista Jude Celestin, quien consiguió el 22.48 por ciento.
Tras conocerse los resultados, numerosas protestas se desataron por diferentes puntos del país y de la capital, Puerto Príncipe, donde ayer no fueron vistos los miles de vendedores informales que cada día instalan sus mercancías en decenas de mercadillos y puestos de venta por toda la ciudad.
Muchas calles de la ciudad fueron tomadas por miles de manifestantes que ocuparon también varias carreteras de la capital y de otras ciudades de Haití.
Las escuelas tampoco funcionaron y los alumnos que intentaron llegar a sus centros escolares tuvieron que volver rápidamente a sus casas.
Varios organismos internacionales y no gubernamentales pidieron a sus empleados y cooperantes que se quedaran en sus casas y algunas misiones diplomáticas cerraron sus servicios e instituciones afiliadas.
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