Según FIDA ha habido mejoras en América Latina, donde “el índice de pobreza rural extrema ha registrado reducciones de más de la mitad”. LA PRENSA/ARCHIVO

Pobreza rural mundial con leve reducción, según FIDA

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) publicó su último Informe sobre pobreza rural en el año 2011, en donde se destaca que existen 1,400 millones de personas que viven en extrema pobreza en el mundo, de las cuales el 70 por ciento reside en zonas rurales de países en desarrollo. Además, detalla que del total de personas que viven en extrema pobreza 925 millones “padecen subnutrición”.

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) publicó su último Informe sobre pobreza rural en el año 2011, en donde se destaca que existen 1,400 millones de personas que viven en extrema pobreza en el mundo, de las cuales el 70 por ciento reside en zonas rurales de países en desarrollo.

Además, detalla que del total de personas que viven en extrema pobreza 925 millones “padecen subnutrición”.

El informe dado a conocer esta semana pretende dar una visión coherente e integral de la pobreza rural, sus consecuencias mundiales y las perspectivas respecto de su erradicación.

Llama la atención que desde el 2001, cuando se dio el informe anterior, en los países se han dado avances hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Entre las mejoras registradas están la reducción del índice general de pobreza de 2 dólares al día, que ha pasado de un 79 por ciento a un 61 por ciento en las zonas rurales durante el último decenio.

Asimismo el informe asegura que se ha dado “un progreso notable en las zonas rurales de Asia Oriental, principalmente en China”, donde el índice de pobreza extrema pasó del 44 al 15 por ciento.

Significa que durante el último decenio el número de personas extremadamente pobres se ha reducido en unos dos tercios, de 365 millones a 117 millones en esta parte del mundo.

Según FIDA, también hay mejoras en otras regiones como en América Latina, donde “el índice de pobreza rural extrema ha registrado reducciones de más de la mitad” y “de casi la mitad en el Oriente Medio y África del Norte”.

“En ambas regiones el número de habitantes de las zonas rurales que viven en la pobreza extrema también se ha reducido considerablemente”, sostiene el informe.

AÚN ES INSUFICIENTE

“En el informe queda claro que ha llegado el momento de mirar a los pequeños agricultores pobres y a los empresarios rurales de una forma completamente nueva, no como sujetos para la beneficencia sino como personas cuya capacidad de innovación, dinamismo y trabajo duro aportarán prosperidad a sus comunidades y harán aumentar la seguridad alimentaria mundial durante los próximos decenios”, declaró Kanayo F. Nwanze, presidente del FIDA.

La agencia considera como el desafío mundial más importante que para alimentar a los 9,000 millones de personas que habitarán el planeta Tierra de aquí a 2050, la producción de alimentos tendrá que aumentar un 70 por ciento, y la producción agrícola en los países en desarrollo tendrá que duplicarse.

Plantea que para hacer frente a este desafío, los gobiernos vean como una necesidad el atender que los pequeños agricultores desempeñen un papel mucho más eficaz en estos países, que las zonas rurales aprovechen al máximo las oportunidades de crecimiento del empleo no agrícola que se presenten, y que se renueven los esfuerzos, de manera más eficaz, para atender las preocupaciones de la población rural pobre en cuanto a compradores de alimentos.

Advierte el informe que la creciente inestabilidad de los precios de los alimentos, la imprevisibilidad y los efectos del cambio climático y diversas limitaciones en materia de recursos naturales complicarán todavía más los esfuerzos por reducir la pobreza rural.

De igual forma, plantea por tanto que la producción agrícola, especialmente la de los pequeños agricultores de los países en desarrollo, intensifique su productividad, pues es algo imprescindible “para garantizar alimentos suficientes para una población mundial cada vez más urbanizada, que se estima que en 2050 habrá llegado a por lo menos 9,000 millones de personas”.

FIDA afirma que “sigue habiendo una necesidad urgente de invertir más y mejor en la agricultura y en las zonas rurales” para garantizar el alimento pero de manera sostenible.

“Tenemos que centrarnos en crear un entorno propicio para que los hombres y mujeres de las zonas rurales puedan superar los riesgos y desafíos a que se enfrentan mientras se esfuerzan por lograr que sus explotaciones agrícolas y empresas de otro tipo den buenos resultados”, declaró, Nwanze.

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