La Policía Nacional removió de su cargo a al menos tres oficiales que laboraban atendiendo las llamadas de la población al número 118, en un turno de la noche, informó la relacionista pública de la institución, comisionada mayor Vilma Reyes.
Según Reyes, la medida se tomó porque las tres oficiales no estaban atendiendo bien a la población, a como se conoció después de una denuncia presentada por la periodista Tania Montenegro.
“Ustedes pueden llamar al 118 y van a comprobar la amabilidad y la atención de manera inmediata que se le da a la ciudadanía cuando acuden al 118”, dijo Reyes.
Sin embargo, fuentes policiales aseguran que lo que ha ocurrido en el departamento policial de atención en el número 118 es una barrida en la que han despedido también a gente que ejercía su labor de manera eficiente y correcta y no se ha corregido el problema más grave que es de las “coimas” a las personas que denuncian en el 118.
Una oficial de la Policía Nacional y trabajadora actual del 118 —quien pidió no ser identificada— reveló que más de 15 trabajadores fueron despedidos la semana pasada bajo el argumento de ineficiencia laboral, pero entre esos empleados habían personas que no actuaron de manera negativa, sino que cumplían con su trabajo.
“Esto más bien parece una barrida donde pagaron justos por pecadores, lo hago saber porque la visión de la institución es actuar con honor tratando de ser equitativos, situación que no se cumple”, refirió la denunciante.
Una de las circunstancias negativas y nada alentadoras —explicó la fuente— se trata de los cobros que se dan a lo interno del 118, aunque los servicios policiales son gratuitos.
“Aquí a lo interno sigue circulando dinero de personas que necesitan la llegada de patrullas a las residenciales, colonias y barrios, quienes pagan a los oficiales para que éstos les lleven el servicio rápidamente dejando otras áreas más peligrosas de la capital descuidadas”, dijo la fuente.
Según la oficial los cobros lo hacían los patrulleros que estaban en ese turno de la noche en que laboraban las tres despedidas que menciona la comisionada mayor Reyes.
Supuestamente al llegar a los hogares de los denunciantes los oficiales recibían regalías hasta el punto de expresar que ellos eran felices trabajando en patrullaje “porque ahí sí se ganaba reales”, concluyó la oficial.
La fuente mencionó que el desorden era el segundo factor dominante que se desarrollaba en esa área de emergencias, donde los oficiales de turno llegaban a la hora que se les daba la gana, otros tomaban recesos sin autorización alguna, mientras el teléfono pasaba sonando cuando los pobladores requerían la llegada de una unidad policial.
La comisionada mayor Reyes explicó que el 118 recibe más de 24 mil llamadas al día y que aunque las tres compañeras del turno fueron movidas de sus cargos, no es una actitud generalizada. “Estamos trabajando normal”, concluyó.
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