Un perro y un equipo de socorristas rastrean la zona del alud en el barrio La Gabriela en busca de sobrevivientes. La tragedia fue provocada por las constantes lluvias que han caído en Colombia en las últimas semanas.LA PRENSA/AFP/EITAN ABRAMOVICH

Más de cien víctimas por alud

Los rescatistas recuperaron ayer 23 cadáveres de entre la tierra que sepultó a 130 personas el domingo en Bello (noroeste de Colombia), tras un deslizamiento causado por las peores lluvias caídas en el país en décadas y que han afectado a 1,5 millones de personas.

MEDELLÍN/AFP/EFE

[doap_box title=»Cooperación» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • La Federación Nacional de Hoteles de Venezuela se mostró ayer dispuesta a trabajar conjuntamente con el Gobierno del presidente Hugo Chávez, tras la decisión de éste de tomar temporalmente varios hoteles de Higuerote, una localidad costeña para alojar a los afectados por las lluvias que anegan el país.
”No es la primera vez que ocurre a nivel mundial que los hoteles aportan sus habitaciones para alojar temporalmente a damnificados (…), pero para hacer un aporte, tenemos que entender que existen empleados y nóminas que cancelar“, dijo el vicepresidente de la federación, Ricardo Cussano, a la local Unión Radio.

Cussano explicó que la Fenahoven remitió un comunicado al Ministerio de Turismo venezolano en el que le solicitaron una reunión “para poder llegar a un acuerdo y generar unas reglas claras para trabajar conjuntamente”.

La medida fue criticada por el gobernador de Miranda, el opositor Henrique Capriles, quien la calificó de “llamado a la anarquía” y pidió a Chávez una solución a la crisis “sin violentar la propiedad privada” junto al Ejecutivo regional .

Por su parte, Chávez, manifestó ayer que está “verdaderamente conmovido” por las “dramáticas situaciones” provocadas por las lluvias, que en las últimas semanas provocaron la muerte de una treintena de personas y han afectado a cerca de cien mil.

[/doap_box]

Los rescatistas recuperaron ayer 23 cadáveres de entre la tierra que sepultó a 130 personas el domingo en Bello (noroeste de Colombia), tras un deslizamiento causado por las peores lluvias caídas en el país en décadas y que han afectado a 1,5 millones de personas.

De las aproximadamente 130 personas que habrían quedado sepultadas el domingo por el alud, siete fueron rescatadas con vida, mientras que hasta ahora habían sido recuperados 23 cadáveres, indicó el ministro.

Según el alcalde del municipio Bello, Óscar Pérez, el deslave sepultó entre 35 y 40 viviendas. La tragedia en el barrio La Gabriela, anexo a la ciudad de Medellín (400 km al noroeste de Bogotá), se produjo por causa de las fuertes lluvias que azotan al país. “Fue por la saturación de agua, según han indicado los geólogos”, puntualizó Pérez.

La recuperación de los primeros cadáveres se produjo tras una ardua búsqueda que se inició luego de que se produjo la avalancha de lodo, tierra, árboles y piedras, hacia las dos de la tarde del domingo (19H00 GMT).

“Se trabaja manualmente. Estamos aún en las primeras 48 horas, el periodo en el cual todos los esfuerzos se encaminan a salvar vidas“, declaró César Urueña, subdirector operativo de socorro de la Cruz Roja.

Al respecto, el alcalde Pérez señaló que en la búsqueda de los cuerpos participan unos 300 socorristas con perros entrenados en la búsqueda de personas.

El municipio fue declarado ayer “zona de calamidad” para facilitar la atención de la tragedia. “La declaratoria de calamidad es para la zona y le va a permitir a las autoridades tomar medidas administrativas“, explicó el ministro del Interior luego de una reunión con los titulares de Defensa y Vivienda y las autoridades locales.

La tragedia también dejó sin vivienda a decenas de personas, que pasaron la noche a la intemperie, cubiertas con mantas, mientras que otras se refugiaron en un albergue provisional en un salón comunal del barrio, ante el temor de que se presenten nuevos deslizamientos de tierra.

La avalancha habría sido de unos 50,000 m3 de tierra, según el director del organismo regional de prevención y atención de emergencias, John Freddy Rendón.

Medellín, la segunda ciudad de Colombia, está enclavada en un valle, y sobre sus montañas se levantan cientos de barriadas populares de construcción precaria, muy vulnerables a los efectos del clima.

Colombia sufre este año las peores lluvias de las últimas décadas, más intensas debido al fenómeno de la Niña, caracterizado por una disminución anómala de la temperatura de ciertos sectores del océano Pacífico, como otros países de la región.

Según estadísticas oficiales, hasta antes de la tragedia de Bello habían muerto en Colombia desde principios de año 176 personas debido a las intemperies, de las cuales más de 70 desde finales octubre cuando se recrudecieron las precipitaciones en el país.

El gobierno, que ha lanzado desde noviembre varios llamados a la ayuda internacional, estudia declarar un estado de excepción para poder obtener recursos de ayuda a los afectados. El presidente Santos sobrevoló el norte del país el domingo y advirtió: “Esto va a costar muchísimo dinero. Por eso el estado de excepción que me recomiendan. Vamos a ver cómo podemos buscar más fuentes de financiación”.

En América Central se han reportado unos 400 muertos a causa de lluvias y huracanes, con 263 sólo en Guatemala. En México han sido más de 130.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí