Cada año Coca Cola Company destina unos diez millones de dólares para proyectos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en la región centroamericana, informa Pablo Largacha, vicepresidente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de la división Latinoamérica Centro de Coca Cola.
Esta división comprende Centroamérica, el Caribe, Venezuela, Colombia y Ecuador.
Largacha estuvo en el país la semana pasada para presentar el programa denominado Mi escuela saludable Swash, que mejora la infraestructura de agua y saneamiento en 150 escuelas de El Salvador, Guatemala y Nicaragua.
En Nicaragua —dijo Largacha— el programa beneficiará a más de 40 escuelas rurales, con un alcance de unos siete mil estudiantes. La inversión será de dos millones de dólares, de los cuales el 50 por ciento es de Coca Cola y el restante 50 por ciento es proporcionado por el Banco Interamericano de Desarrollo.
La iniciativa es implementada por la Alianza del Milenio para el Agua, a través de socios como Care International, Water for People y Catholic Relief Services (CRS).
¿Esta iniciativa es en el marco de los proyectos de RSE de Coca Cola?
Nosotros tenemos una plataforma de responsabilidad social en la compañía a nivel mundial que se llama Viviendo Positivamente. Esta plataforma cubre cuatro grandes sectores: derechos en el lugar de trabajo, como por ejemplo eliminación de mano de obra infantil en el corte de caña; otra área son los proyectos de comunidad; la otra es estilos de vida activos y saludables, que tiene que ver con promoción de la actividad física, acerca de la importancia de mantener dietas balanceadas y el otro es medio ambiente… Ahí tenemos programas de reducción de emisiones, optimización de la flota de vehículos, optimización del consumo eficiente de energía, de nuestros enfriadores. Otra prioridad es la recolección en reciclaje de productos sólidos, botellas no retornables. Tenemos programas de recolección y reciclaje. La otra prioridad es el manejo del agua; ahí trabajamos en tres frentes.
¿Cómo manejan el agua?
Reduciendo la cantidad de agua que utilizamos en la producción de nuestras bebidas. Si antes utilizábamos 2.5 libros por cada litro de producto, eso lo hemos ido bajando. Algunas plantas incluso están en 1.8, 1.7. (litros). Segundo, el agua que no va dentro de la botella, pero que se utiliza en el proceso para lavado de envase, la maquinaria, la estamos recuperando a través de plantas de tratamiento de agua primaria y secundaria. Además participamos en programas de reforestación, protección de cuencas, acceso a agua potable, saneamiento… Estamos haciendo el cálculo de cuánta agua va dentro de nuestros productos y cuánto estamos agregando al planeta, con la meta de eventualmente llegar a cero. Es decir, nuestra huella hídrica va a ser cero. Es la meta que tiene la compañía a futuro.
¿Cuánto es el consumo de agua de la empresa?
No tengo ese dato, pero imagínese, estamos en más de 200 países, tenemos más de tres mil marcas en el mercado, un producto nuestro es consumido 1.6 billones de veces al día en el mundo, entonces es una meta muy ambiciosa, pero esperamos vamos a cumplir para el año 2015.
¿En la región cuánto está destinando Coca Cola para estos proyectos de RSE?
En esta región tenemos proyectos de responsabilidad social en todas estas plataformas. Pensaría yo por más de 10 millones de dólares al año. Dentro de todos esos programas éste en particular son 2 millones en total, uno Coca Cola y uno el BID.
¿Hay algún país que esté siendo más beneficiado por estos proyectos?
Más beneficiado no. Hay quizá mayor énfasis en temas de agua en algunos países, pero va más relacionado a la población y tamaño de la presencia en el país.
¿Hay otros proyectos que estén pensando iniciar en Nicaragua?
Inminente estaba el de Swash, lo que sigue en adelante es seguir muy comprometidos con la agenda social de los gobiernos en los países donde operamos. Ahí, donde el Gobierno de Nicaragua tenga una prioridad, ahí estamos dispuestos nosotros a unir esfuerzos con el Gobierno, con organizaciones no gubernamentales para seguir creciendo nuestra operación de desarrollo, para seguir generando desarrollo económico pero también para seguir generando bienestar en las comunidades que más lo necesitan. Hoy más que nunca estamos conscientes que el desarrollo social no es algo que sólo compete al Gobierno, que es una necesidad de un esfuerzo mancomunado del Gobierno con la empresa privada, con organizaciones de la sociedad civil y estamos dispuestos a participar de la manera como se nos sea solicitado y en la medida de nuestra posibilidad.
¿Qué tan importante es el mercado nicaragüense para Coca Cola?
Muy importante. Tenemos una operación muy comprometida desde hace muchos años con el consumidor nicaragüense, es un mercado que ha venido creciendo consistentemente. Nuestro mercado tradicional que era el de los refrescos se orienta a nuevos segmentos como el de los jugos, el de las bebidas deportivas, así que estamos expandiendo las categorías en las cuales participamos; el consumidor nos da señales que quiere más opciones, nuevos productos, con nuevos beneficios, y es por eso que cada vez estamos ampliando nuestra oferta de productos. Queremos ser una compañía total de bebidas, es decir, tener un producto, una marca, para cada ocasión de consumo.
Hace unos 25 años en Nicaragua no se vendía libremente productos Coca Cola por los problemas coyunturales de la época. Ahora es distinto, ¿qué consideran ustedes que ha permitido que Coca Cola haya podido expandirse en Nicaragua en los últimos años?
Por una parte el desarrollo económico del país, unas políticas públicas abiertas a la inversión extranjera, a la presencia de proyectos productivos como el nuestro, abiertas a la competencia, que en últimas lo que hace es beneficiar al consumidor final, un consumidor deseoso de comprar nuestros productos, clientes deseosos de vender nuestros productos, de crecer porque saben que el tener la marca Coca Cola atrae a clientes. En fin, creo que es una confluencia de varios factores, factores políticos, factores de consumidor, clientes y socios de negocios, proveedores que nos pueden dar los bienes y servicios que necesitábamos, con la calidad que los necesitamos. Todos estos factores han contribuido. Sin duda, (ha ayudado) la apertura de los gobiernos a que nosotros podamos seguir incrementando nuestras inversiones, a que podamos seguir pensando en expandir nuestras operaciones con la certeza que lo que estamos es ayudando a generar desarrollo económico y bienestar social.
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