John A. Booth y Manuel Ortega, al explicar ayer que los nicaragüenses mantienen sus valores democráticos. LA PRENSA/ R. ORTEGA

Nicaragüenses prefieren la democracia

Aún en medio de la difícil situación económica del país, los nicaragüenses prefieren vivir en democracia, indica el estudio Cultura Política de la Democracia en Nicaragua 2010.

Aún en medio de la difícil situación económica del país, los nicaragüenses prefieren vivir en democracia, indica el estudio Cultura Política de la Democracia en Nicaragua 2010.

John A. Booth, de la Universidad del Norte de Texas y autor de la investigación, dijo ayer que el estudio confirma que en Nicaragua existe un fuerte apego a las normas democráticas.

“Hay insatisfacción hasta cierto punto de cómo funciona la democracia, es algo como que a mí me gustan los carros, pero el mío es malo; entonces hay cierta decepción, no mucho, pero en términos de sus valores democráticos hay un fuerte apego”, explicó Booth.

No obstante, el apoyo a la democracia ha disminuido un poco, con relación al año 2008, porque en esa época marcó 72.9 por ciento y en 2010 es de 71.3 por ciento.

Manuel Ortega Hegg, director del Centro de Análisis Socio Cultural (CASC) de la Universidad Centroamericana (UCA), señaló lo positivo de que los nicaragüenses prefieran la democracia antes que tener un mayor bienestar.

Otro aspecto importante es que empieza a incrementar la tolerancia política en Nicaragua, aunque se mantiene un grado de polarización entre los que se identifican como sandinistas y los liberales.

“Nicaragua ha tenido serias dificultades de tolerancia política, y la tolerancia política es una virtud, un valor democrático básico para convivir, porque en una democracia tenemos que aceptar que existen distintas posiciones política, que no todos somos iguales y que tenemos que convivir todos juntos”, comentó Ortega Hegg.

Para los nicaragüenses, el responsable de la crisis económica es, en primer lugar, el Gobierno anterior con el 20.8 por ciento, seguido por la administración actual con 19.4 por ciento.

POCA CONFIANZA EN EL PRESIDENTE

El estudio, auspiciado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), destaca que el Ejército ocupa el primer lugar de confianza entre la ciudadanía, con el 66.2 por ciento, seguido por los medios de comunicación, la Iglesia católica, la Policía Nacional y, en séptimo lugar, el Presidente de la República, con el 41.8 por ciento.

Los poderes Judicial, Electoral y Legislativo han perdido confianza entre los nicaragüenses; y hay un empate entre los dos primeros, que muestran 40.3 por ciento. La Asamblea Nacional registra el 39.5 por ciento.

Booth dijo que el estudio no precisa cuáles son los elementos que inciden en el descenso de confianza en las instituciones mencionadas, pero no descarta que en el caso del Poder Electoral sea por las denuncias de fraude e irregularidades.

Quienes no terminan de ganarse la aceptación de la ciudadanía son los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), órganos creados dentro del sistema de “democracia directa” del Gobierno, pero que son percibidos como un mecanismo para vigilar y promover el control partidista.

Esa percepción aumentó notablemente. En el 2008, sólo el 13.9 por ciento consideraba a los CPC un órgano de vigilancia, pero este año lo cree así el 36.2 por ciento de los ciudadanos.

El 46.4 por ciento de la población no tiene ninguna confianza en los CPC.

Política democracia desconfianza nicaragüenses archivo

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