SEÚL/AFP
Corea del Sur y Estados Unidos prevén nuevas maniobras militares en el mar Amarillo, tras finalizar una primera serie de ejercicios ayer, para poner en guardia a Corea del Norte contra otro ataque, mientras China rechazaba, según diplomáticos, condenarlo en la ONU.
Seúl y Washington mantenían conversaciones para realizar nuevas maniobras aeronavales conjuntas en diciembre o a principios de 2011, señaló ayer el jefe de Estado Mayor surcoreano. “Las discusiones se mantienen para saber cuándo y dónde tendrán lugar, y a qué escala“, declaró.
Para evitar la escalada de tensión entre las dos Coreas, China renovó su propuesta de consultas de urgencia, tras el rechazo de una primera oferta por Estados Unidos y las reservas de Japón. Pero ayer el Departamento de Estado estadounidense anunció que la jefa de la diplomacia Hillary Clinton se reunirá el lunes próximo en Washington con sus pares de Corea del Sur, Kim Sung-hwan, y de Japón, Seiji Maehara, para hablar sobre Corea del Norte.
El anuncio del encuentro parece un desaire a China, que había invitado a los tres países a conversaciones de emergencia sobre el bombardeo por parte de Corea del Norte contra una isla surcoreana. El jefe del Estado Mayor conjunto estadounidense, almirante Michael Mullen, exhortó a China a “aumentar la presión” sobre Corea del Norte, al estimar que la oferta de diálogo de Pekín era insuficiente para bajar la tensión.
El bombardeo de Corea del Norte a una isla surcoreana, que provocó cuatro muertos, fue condenado por la comunidad internacional, con excepción de China. Por otro lado, la Cámara de Representantes de Estados Unidos condenó este miércoles en una resolución de carácter simbólico a Corea del Norte “por su ataque militar unilateral contra Corea del Sur“, en violación del armisticio de 1953, y llamó a China a impedir que se repita.
Corea del Norte calificó los ejercicios militares, que sucedieron días después del ataque, de “provocación” y de “crimen”.
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