
Las delegaciones de los cuerpos médicos militares de 21 países del continente se encuentran concentradas en Nicaragua para abordar temáticas de interés mutuo entre los países, como las enfermedades que puedan causar catástrofes epidémicas, el actuar de los cuerpos médicos en casos de emergencia sanitaria y también se evalúa el actuar de los militares en la atención ante desastres.
Estos tópicos son discutidos en el VI Congreso Panamericano de Medicina Militar, durante el que se realizará una reunión especial sobre los esfuerzos que se realizan para el control y la prevención del VIH en los países de América Latina y el Caribe.
“La realidad es que una de las poblaciones en mayor riesgo son los militares; se trata de personas jóvenes con una vida sexual activa. Pero además tienen la característica que en cualquier momento pueden estar en lugares donde hay una alta incidencia del VIH. Por eso tenemos que estar prevenidos para poder educar a nuestros militares para que dispongan de medidas de protección y no adquieran la enfermedad”, aseguró el general de brigada René Darce, director del cuerpo médico militar del Ejército de Nicaragua.
La agenda también incluye la discusión de más de 120 temas de salud y la presentación de más de 50 trabajos expuestos por especialistas. Según Darce, la medicina militar juega un gran papel dentro de los esfuerzos que desarrollan los ministerios, pues tienen la capacidad de dar respuesta ante grandes desastres. En el caso de Nicaragua las fuerzas armadas tienen mayor desarrollo en ciertas especialidades como ortopedia, traumatología y atención de víctimas masivas. “Ésas son áreas donde la medicina militar se ha desarrollado mucho”, dijo.
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