LA PAZ/AP
Autoridades bolivianas redoblaron controles en la frontera con Brasil ante la posible huida de narcotraficantes brasileños tras la ofensiva armada a favelas de Río de Janeiro, informó un jefe policial.
«No se descarta que algunos delincuentes que estén escapando de ese operativo puedan confluir en otros países, es el caso de Bolivia. La policía tomará las precauciones para ajustar los controles en nuestras fronteras», dijo a la emisora Fides el ministro de Defensa, Rubén Saavedra.
Bolivia y Brasil comparten más de 3.000 kilómetros de frontera selvática.
«Se ha hecho una evaluación y se ha recomendado a la frontera y a Interpol para que tenga un registro, un control mayor sobre esta zona fronteriza», agregó a la misma emisora el subcomandante de la policía en la región oriental de Santa Cruz, Coronel Luis Lanchipa.
En una dura ofensiva armada, fuerzas del orden brasileñas ocuparon varios bastiones de los narcotraficantes en las favelas de Río de Janeiro. Los operativos dejaron 37 muertos. Se cree que algunos delincuentes pudieron huir.
Según las autoridades bolivianas, Brasil es el principal destino de la cocaína boliviana y de la que ingresa desde Perú. Una parte de la droga queda en el mercado brasileño y el mayor volumen sale por mar hacia Africa occidental, desde donde ingresa a Europa.
Otros mercados son Argentina, Chile y Paraguay. Sólo el 1% de la cocaína que ingresa a Estados Unidos proviene de Bolivia.
La fuerza antidroga detuvo en lo que va del año a 3.054 personas por tráfico de cocaína entre bolivianos, colombianos, peruanos, brasileños y de otras nacionalidades.
Informes de prensa indicaron tiempo atrás que el Comando Vermelho, una de las mayores bandas de narcotráfico en Brasil, también operaba en Bolivia, pero las autoridades lo negaron y aseguraron que las mafias locales están asociadas a intermediarios que a su vez operan con los grandes carteles de droga.