Uno de los caños del río San Juan mencionado en el Laudo Alexander, que conecta con Habour Head de Nicaragua, ya está limpio tras el trabajo acelerado que realiza el equipo destinado a dragar el río y recuperar su caudal para hacerlo navegable.
Edén Pastora, comisionado por el gobierno de Daniel Ortega para ejecutar las labores de limpieza del río, confirmó a LA PRENSA, vía telefónica, que “lo que hemos hecho es limpiar el caño, ya limpiamos todo el caño”.
Pastora dijo que la limpieza del caño “es fundamental” y recordó que se trata del mismo caño “al que se refiere Alexander”.
La zona que disputa Costa Rica está ubicada precisamente en la desembocadura del río, en una zona pantanosa con caños que unen al río con Harbour Head, y es precisamente el punto en controversia, indica el libro blanco “Las verdades que Costa Rica oculta”, divulgado esta semana por el gobierno de Ortega.
Pastora recordó que el caño tiene una extensión de 1,300 metros, de los cuales unos 400 metros estaban navegables, otros 500 metros se habían hecho suampo y otros 200 eran sedimentos.
El libro blanco menciona también que el primer Laudo, dictado el 30 de septiembre de 1897 por el general Edwar Porter Alexander, señala el punto inicial de la delimitación identificando lo que a su parecer era la extremidad de Punta de Castilla.
“Declaro que la línea inicial de la frontera corre como sigue, a saber: su dirección será recta noreste y sureste a través del banco de arena desde el mar Caribe hasta tocar en las aguas de la laguna de Harbour Head. Ella pasará en su punto más próximo distante 300 pies, trescientos pies, del lado Noroeste de la cabaña que actualmente se halla en esa vecindad”, precisa el documento.
Sigue diciendo Alexander: “Al llegar a las aguas de la laguna Harbour Head la línea divisoria dará vuelta a la izquierda, o sea hacia el Sureste, y continuará marcándose con la orilla del agua alrededor del Harbour hasta llegar al río propio por el primer caño que encuentre. Subiendo este caño, y subiendo el río propio, la línea continuará ascendiendo como está dispuesto en el tratado”.
Sentí bastante intolerancia porque fue muy directa, muy clara la Presidenta (Laura Chinchilla) y aduce que Nicaragua no estaba respetando la soberanía y estaba, pues, muy intolerante, muy tipo tico pues, como ya sabemos nosotros, comentó Solórzano.
Mencionó, por ejemplo, que en la misa que tuvimos en Alajuela, el jueves, se abrazaron los dos arzobispos como un signo de esa comunión, de esa paz que queremos para los dos pueblos centroamericanos.
[/doap_box]
En el tercer Laudo, el árbitro aclaró que el nivel de las aguas del río en su estado ordinario y no en momentos de gran crecida o de especial sequía, era el que debía de utilizarse para determinar la posición de la margen derecha del mismo.
El libro blanco hace la advertencia de que aparte de los cambios y variantes en el río y en el delta del mismo, se debe tener en cuenta que en los últimos decenios la mayor parte de las aguas del San Juan han sido desviadas hacia el ramal llamado Colorado, que está ubicado en territorio costarricense.
El libro blanco muestra cómo en dos fechas diferentes, ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Nicaragua “hizo especial mención de este hecho y se hizo reserva expresa de los derechos de Nicaragua para llevar este asunto ante la propia Corte”.
Por ejemplo, se menciona que en la página 251, párrafo 3, de la Contramemoria presentada el 29 de mayo de 2007, el representante del Estado de Nicaragua ante la CIJ expresó: “Nicaragua hace reserva expresa de sus derechos para presentar demandas en contra de Costa Rica por el daño ecológico a las aguas del río San Juan, así como por la desviación de sus corrientes de aguas tradicionales hacia la agricultura, industria y otros propósitos en territorio de Costa Rica y hacia las aguas del río Colorado”.
NEGATIVA AL AMOJONAMIENTO
Otro señalamiento que hacen las instituciones del Estado de Nicaragua, es que Costa Rica dice ser respetuosa de los Tratados y Laudos sobre límites con Nicaragua, pero se ha negado al amojonamiento.
Refiere que en la Declaración Binacional Nicaragua-Costa Rica, firmada el 3 de octubre de 2008, acordaron, entre las primeras acciones derivadas de la carta de intenciones, intercambiar dentro del cuarto trimestre del año 2008 toda la información requerida para iniciar los procesos de homologación de las coordenadas geodésicas de los hitos de las fronteras terrestres, entre ambos países.
Ese acuerdo era con el fin de ratificar el proceso de densificación de mojones, pero Costa Rica se ha negado a suscribir las actas de amojonamiento sin justificación razonable alguna, señala el documento.
EXTENSA ÁREA MEDIO
En La Gaceta de Costa Rica Número 211, del martes 7 de noviembre de 1995, página 5, en la justificación y decreto de la Asamblea Legislativa, expediente Número 12-387 menciona: “En una reciente operación de reamojonamiento acordada por el instituto geográfico, con base en las actas Alexander y el reconocimiento del Ministerio de Relaciones Exteriores, salió a relucir una situación de hecho según la cual desde hace muchos años existen propiedades inscritas en el registro público costarricense que ahora aparecen en territorio nicaragüense, estas tierras tienen peligro de perderse”.
El 15 de mayo de 1999 una publicación del diario costarricense La Nación confirma también cómo en ese amojonamiento la nueva demarcación efectuada entre los institutos de Estudios Territoriales de ambos países demostró que entre los mojones 12 y 13, comprendidos en un área de 213 kilómetros cuadrados, fincas que por años Costa Rica las registraba como que estaban en su territorio, en realidad correspondían a territorio nicaragüense.
El libro blanco señala que “los grandes recursos hídricos de Nicaragua: Lago de Nicaragua y río San Juan, son propósito de fondo en la estrategia expansionista de Costa Rica”, para lo cual crea una situación fronteriza prefabricada, a pesar de lo que establecen los distintos Tratados, Laudos y Sentencia de la CIJ, que establecen con absoluta claridad los derechos soberanos territoriales de Nicaragua.
El religioso afirmó que los obispos de la región centroamericana, reunidos en San José hace días, coincidieron en que para encontrar una solución al diferendo entre ambos países “hay que buscar los caminos del diálogo”, porque de lo contrario “esto va creando tensiones, dificultades, y esto no es bueno para la paz, la tranquilidad, el comercio, la economía y el desarrollo”.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,7 A