CORRESPONSAL/MADRIZ
Don Nataniel Antonio Urrutia Tercero ha dado de descanso esta semana al único burrito que posee en su finquita ubicada en la comunidad de los Hermanos Martínez, porque este domingo 28 de noviembre participará en el popular desfile hípico que por segundo año consecutivo se realizará en Somoto.
Los organizadores estiman que desfilarán unos 800 montados en burros, como parte de la culminación de las fiestas que se desarrollan en esta localidad, en saludo al 74 aniversario de la creación del departamento de Madriz.
Somoto ha sido conocida popularmente como la “Ciudad de los Burros”, porque antes estos cuadrúpedos abundaban por todas las calles y hasta armaban grandes berrinches cuando se juntaban en la plaza, el parque, los campos de beisbol, frente al templo Santiago de Apóstol o en la antigua pista donde antes aterrizaban las avionetas.
Mauricio Lorente Castillo, secretario del Concejo Municipal de la Alcaldía de Somoto, manifestó que este evento estará dedicado este año al señor Sixto Jiménez, un personaje muy conocido en esta localidad somoteña. “En este desfile hípico estarán participando todos aquellos campesinos que tienen un animalito (burritos) de éstos, y donde irán acompañados de bandas de chicheros y filarmónicos, además se entregarán premios a los mejores tres burros que luzcan sanos y bien presentados”, destacó.
Don Armando Núñez, reconocido historiador oriundo de esta ciudad norteña, ha comentado en sus escritos que para los años cuarenta y cincuenta, en Somoto los burros no se vendían, sino que se regalaban y hasta los iban a botar en camionadas a San José de Cusmapa, porque habían demasiados y deambulaban mucho.
Ahora estos animalitos se han escaseado y muy pocos se les ve por las calles de la ciudad, algunos campesinos de la zona aseguran que esto se debe a que gente de regiones como Boaco, Chontales, Rivas y Chinandega se los han llevado para utilizarlos en sus fincas. Hace siete años un burro se vendía entre 350 y 500 córdobas, pero ahora cuesta entre 7 mil y 9 mil córdobas.
Los campesinos aseguran que estos animales son buenos para acarrear leña, sacar productos agrícolas, jalar leche de la finca, pero sobre todo para acarrear agua del río, además para transportar gente porque los burritos son bastante fuertes.
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