PUERTO PRÍNCIPE/AFP
Haití ingresa en la recta final de las elecciones presidenciales y legislativas con una población exasperada por el cólera y la preocupación de varios candidatos ante las dificultades para organizar los comicios del próximo domingo.
Las radios haitianas informaban ayer en la mañana sobre manifestaciones en Miragoane, en el sur del país, donde la población protestó por la designación —presuntamente fraudulenta— de los supervisores electorales acusados de formar parte del partido en el poder.
El fin de semana, la ONU rechazó el retiro de los cascos azules nepalíes responsabilizados por algunos haitianos del brote de la epidemia, lo que suscitó violentas manifestaciones con dos muertos.
Ante el caos reinante, los candidatos Josette Bijou, Gérard Blot, Garaudy Laguerre y Wilson Jeudy, con pocas probabilidades de victoria según los sondeos, solicitaron a “las autoridades aplazar la fecha de las elecciones y establecer y publicar un plan de lucha contra la epidemia de cólera que amenaza la vida de todos los haitianos”.
Pero el lunes, el candidato Jacques-Edouard Alexis, ex primer ministro del presidente René Preval, insistió sobre la necesidad de organizar la votación tal como está previsto, aunque reconoció que “Haití no podrá realizar las elecciones en condiciones normales”.
Más de 4,7 millones de haitianos están habilitados para votar al sucesor del presidente Preval junto a 11 senadores y 99 diputados.
El nuevo balance de víctimas de cólera publicado ayer arroja un saldo de 1,344 muertos en esta nación desde el comienzo de la epidemia a mediados de octubre y más de 23,377 personas hospitalizadas.
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