El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Sergio Cuarezma, no ve actualmente condiciones para reintegrarse a ese Poder del Estado, a pesar de la decisión de su ex homólogo Dámicis Sirias de volver a ocupar su cargo, amparado en el decreto 03-2010, que diversos sectores políticos insisten es ilegal.
La salida de Cuarezma se debió a la actitud de desconocer medidas implementadas en ese Poder del Estado, al margen de lo contenido en la Constitución y leyes de la República. El magistrado fue advertido por su homóloga, Alba Luz Ramos, de impulsar su destitución si no se reintegra a sus labores.
Cuarezma no comparte que ex funcionarios de ese Poder del Estado se mantuvieran en sus cargos, cuando sus períodos ya habían concluido, específicamente los ex magistrados Rafael Solís y Armengol Cuadra, lo que derivó en una crisis, que poco a poco se ha superado con la aceptación de los magistrados liberales de todo lo actuado por los sandinistas.
El magistrado judicial abogó una vez más porque se restituya el orden constitucional “que ha sido sensiblemente alterado, para que puedan restablecerse las cosas a su orden y poder proveer al país de una institucionalidad segura y previsible, para ir creando nuevamente las bases a la seguridad jurídica de las personas y de las inversiones”.
Cuarezma señaló que la decisión del ex magistrado Sirias y del contralor Lino Hernández, de reincorporarse al Poder Judicial y a la Contraloría respectivamente, es una situación en la que “cada persona es responsable de sus actos y también debe de valorar las consecuencias que generan sus actos, ya sea en sentido positivo o negativo”.
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