OTAN y EE.UU. difieren sobre salida de combate en Afganistán

La OTAN acordó formalmente este sábado comenzar el año entrante la reducción de su número de efectivos militares en Afganistán y transferir el control de la seguridad a los afganos en 2014, pero Estados Unidos y sus aliados discreparon en cuanto a la fecha para la conclusión de las operaciones de combate de la OTAN en esa nación asiática.

Por Julie Pace y Alan Clendenning

LISBOA/AP

La OTAN acordó formalmente este sábado comenzar el año entrante la reducción de su número de efectivos militares en Afganistán y transferir el control de la seguridad a los afganos en 2014, pero Estados Unidos y sus aliados discreparon en cuanto a la fecha para la conclusión de las operaciones de combate de la OTAN en esa nación asiática.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dejó entrever que las fuerzas de la OTAN no combatirían al Talibán después de 2014.

El presidente Barack Obama dijo por primera vez que su meta es terminar con las misiones de combate en Afganistán para ese año, pero advirtió que es «difícil prever» el papel preciso de Estados Unidos en Afganistán dentro de cuatro años.

«Podría haber todavía una extensa cooperación con los servicios armados afganos para consolidar el ambiente de seguridad», dijo Obama a reporteros en la cumbre realizada en la capital portuguesa.

Dijo que la meta era similar a la transición que hizo Estados Unidos de su papel como líder en el combate en Irak y que vislumbra una «función de capacitación y apoyo» para Estados Unidos y sus aliados europeos más allá de 2014.

«Mi meta es asegurarme de que, para 2014, habremos hecho la transición, que los afganos queden al frente, y es una meta asegurarnos de que no estemos todavía involucrados en operaciones de combate como en las que estamos involucrados ahora», dijo Obama.

«Ciertamente nuestra presencia se ha reducido de manera significativa, pero más allá de eso, ustedes lo saben, es difícil adelantar exactamente lo que se necesitará», manifestó Obama al concluir los dos días de reuniones de la alianza transatlántica de 28 naciones.

Posteriormente, un alto funcionario estadounidense buscó dar claridad a las declaraciones de Obama, y dijo que la meta del presidente sigue siendo dar fin a las misiones de combate en Afganistán para 2014. El funcionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar públicamente sobre el asunto.

La postura estadounidense puede reflejar una reticencia a adelantar cuándo terminarán los combates, a fin de no darle a los talibanes alguna esperanza de superar a su adversario. También puede indicar una menor seguridad de Estados Unidos de que los afganos podrán tomar el control total para 2014, y tal vez un mayor entusiasmo entre los europeos de que se haga con una operación de combate de nueve años.

Cuando se le preguntó sobre el asunto durante una visita a Chile, el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, indicó el sábado a los periodistas que era poco probable que las tropas estadounidenses mantengan un papel de combate en Afganistán más allá de 2014 , pero no lo descartó.

«Preveo que las fuerzas internacionales, una fracción de ellas, se quedarán haciendo entrenamiento y proporcionando apoyo a los afganos», dijo Gates.

«Pero creo que todo lo que quede después de 2014 va a ser muy modesto y se enfocará en gran medida en el tipo de formación y asesoramiento, en el papel de asistencia como el que estamos teniendo en Irak», agregó.

Estados Unidos puso fin oficialmente a su papel de combate en Irak el 31 de agosto de 2010.

Los 28 estados miembros de la OTAN y Afganistán suscribieron asimismo un acuerdo para que la alianza occidental continúe su presencia después de 2014 en territorio afgano. Conforme a este convenio, la OTAN facilitará a Afganistán asistencia militar a las fuerzas armadas afganas, incluido apoyo aéreo, adiestramiento, asesoría y logística.

Fogh Rasmussen dijo que la alianza no se marchará de Afganistán después de 2014 porque sin la asistencia el país podría quedar inmerso de nuevo en el caos.

«Aquí en Lisboa hemos emprendido el proceso mediante el cual el pueblo afgano se convertirá en el amo de su propia casa», dijo Rasmussen.

Los gobernantes de los países de la OTAN, incluido Obama, alcanzaron un consenso en cuanto a la fecha para la transferencia de la seguridad —propuesta inicialmente en 2009 por el presidente Hamid Karzai— en el segundo día de la cumbre anual de la OTAN, que se efectúa en la capital de Portugal.

No se facilitaron detalles sobre la naturaleza precisa del papel futuro que desempeñará la OTAN después de la transferencia, aunque Rasmussen dijo que sería ideal que para entonces las fuerzas de la OTAN ya no combatan al Talibán.

«No contemplo que los efectivos (de la OTAN) continúen en misiones de combate después del 214, a condición por supuesto de que la situación de la seguridad nos permita avanzar hacia un papel de mayor apoyo», declaró Rasmussen a la prensa al término de la decisión que adoptaron los gobernantes de la OTAN en sesión a puerta cerrada.

Karzai auguró que los esfuerzos a favor de su país serán eficaces «porque encuentro hoy un compromiso fuerte de la comunidad internacional y que igualará el pueblo de Afganistán».

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