Washington/EFE
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó hoy para el 7 de diciembre una reunión de consulta de cancilleres del continente, para que sean ellos quienes intervengan en el conflicto limítrofe que enfrenta a Costa Rica y Nicaragua.
La decisión fue tomada en una resolución, que fue aprobada con 22 votos a favor, 7 abstenciones y uno en contra, en una sesión extraordinaria convocada a petición de Costa Rica y en la destacó la ausencia de Nicaragua, que horas antes anunció que no asistiría a la reunión.
En concreto, los cancilleres se reunirán 7 de diciembre a las 16.00 GMT en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, de acuerdo con el texto aprobado.
La resolución instruye a los cancilleres a escuchar en dicha reunión el informe que el secretario general del organismo interamericano, José Miguel Insulza, presentará ese día sobre la crisis, consideren la situación en la zona limítrofe de Costa Rica y Nicaragua y acuerden las medidas que convenga adoptar.
El único voto en contra da la resolución procedía de Venezuela, cuyo embajador, Roy Chaderton, había adelantado minutos antes que se opondría al documento, apuntando a la ausencia «de un actor que se sintió excluido de las decisiones» que se han tomado en la OEA y que, por tanto «ni se hace partícipe ni responsable» de las mismas.
El diplomático incluso había pedido que no se diera el debate sobre la procedencia o no de convocar a los cancilleres, con el argumento de que no correspondía a la OEA decidir sobre una disputa limítrofe, que una respuesta rápida era la peor solución e incluso insinuó que el Consejo se inclinaba a favor de Costa Rica.
Su moción fue rechazada y el Consejo procedió a debatir unas enmiendas que había presentado el embajador de Perú, Hugo de Zela, para, principalmente, fijar la fecha de la reunión en diciembre y no citar a los cancilleres el día 29, como proponía Costa Rica.
Tras un largo debate sobre el procedimiento, el reglamento y las votaciones, el Consejo aprobó finalmente la resolución a mano alzada, aunque bajo críticas de que no se había logrado un consenso y con la embajadora ecuatoriana, María Isabel Salvador, rechazando tajantemente que el Consejo se inclinara a favor de ninguno de los dos países enfrentados.
Precisamente, el voto se produjo sin que Nicaragua estuviera presente, dado que su embajador, Denis Moncada, había adelantado antes del inicio de la sesión que «se sustraerá» de cualquier reunión del organismo sobre el conflicto y que hoy su silla en el Consejo iba a estar «vacía».
En declaraciones a Efe, Moncada recordó que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, acudirá a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para resolver la disputa, dado que se trata de un asunto «ya juzgado» en 2009 y sobre el que la OEA no tiene competencia.
Entonces, este órgano judicial reconoció la soberanía de Nicaragua sobre el río San Juan, pero también los derechos perpetuos de navegación de Costa Rica en un trecho de 140 kilómetros con algunas limitaciones definidas por Managua.