Arabia Saudita/ AFP
Cientos de miles de fieles confluyeron ayer en Mina, en las inmediaciones de La Meca (Arabia Saudí), en el primer día de la peregrinación a la ciudad santa musulmana, sin que por el momento se registrasen incidentes.
El número total de peregrinos aún se desconocía, pero se estima en unos 2.5 millones de fieles. Según las autoridades, 1.7 millones de musulmanes obtuvieron una visa, a los que hay que agregar 200 mil fieles del reino saudí y de la región del Golfo autorizados a cumplir con este rito.
Las autoridades iniciaron una campaña para evitar a los peregrinos indocumentados, deteniendo a todo aquel que tratase de ingresar ilegalmente a La Meca.
No se registraron incidentes significativos durante los últimos días en los lugares santos donde 1.7 millones de fieles asistieron el viernes a la oración semanal en la Gran Mezquita de La Meca.
SE BUSCA TRANQUILIDAD
Para las autoridades saudíes estos desplazamientos de multitudes constituyen una gran preocupación, sobre todo por el riesgo de estampidas que en el pasado han provocado cientos de víctimas.
Para evitar este tipo de incidentes, el metro de La Meca que une Mina y Arafat debía entrar en servicio ayer por la noche, completando una serie de obras de infraestructuras (pasos a nivel y túneles) para fluidificar la circulación de los fieles.
Este año las autoridades sauditas se preocupan también por la seguridad. El pasado miércoles el ministro saudí de Interior, el príncipe Nayef bin Abdul Aziz, afirmó no descartar la posibilidad de que Al Qaeda intentase una acción para perturbar el evento.
El domingo Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) reaccionó con un comunicado, publicado en un sitio web islamista, en el que afirmó oponerse a todo ataque contra los peregrinos en La Meca.
“Aseguramos a nuestra nación islámica que nos oponemos a toda acción criminal dirigida contra los peregrinos”, afirmó AQPA.
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