Alberto Boschi, al centro, anunció que al introducir el último recurso ante la CSJ se alista para acudir ante la CIDH. LA PRENSA/M. ESQUIVEL

Boschi sigue en un laberinto jurídico

Alberto Boschi, el misionero católico que perdió su ciudadanía desde junio pasado, dijo ayer que elevará su caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y añadió que su mamá está muy enferma en Italia, pero no puede visitarla porque las autoridades no le han devuelto su pasaporte y cédula nicaragüenses.

Alberto Boschi, el misionero católico que perdió su ciudadanía desde junio pasado, dijo ayer que elevará su caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y añadió que su mamá está muy enferma en Italia, pero no puede visitarla porque las autoridades no le han devuelto su pasaporte y cédula nicaragüenses.

Boschi explicó que trabaja junto al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) el documento que introducirá ante la CIDH.

El misionero sostuvo que las instituciones públicas lo tienen sometido a un vaivén con tal de no regresarle su cédula y pasaporte nicaragüenses.

“Es una cosa increíble, parece que lo hacen a propósito y no sé cómo superarlo. Mi pasaporte nicaragüense lo pagué y no me lo quieren dar y mi récord de policía lo pagué y no me lo quieren dar”, lamentó Boschi.

Asimismo, Boschi indicó que no puede realizar transacciones en los bancos del país, por no tener ni cédula ni pasaporte, lo cual también lo inhibe de salir de Nicaragua.

“Tengo un problema, tengo a mi mamá enferma en Italia y quería ir en Navidad, pero el problema es que si quiero salir debo mostrar mi pasaporte italiano, pero cuando regrese es posible que no me dejen entrar al país. Entonces, mi mamá está enferma y tengo que ir a visitarla, pero si la voy a visitar, cuando regrese es posible que me digan que soy ilegal, ciudadano extranjero, que no he respetado la Ley de Migración”, sostuvo.

FAMILIAS SIN PARTIDA DE NACIMIENTO

Por otro lado, Boschi llamó a las iglesias católica y evangélica, así como a las organizaciones no gubernamentales, a promover la entrega de partidas de nacimiento y cédulas a los nicaragüenses que no las poseen.

De acuerdo con Boschi, sólo en Ciudad Sandino han descubierto a varias familias cuyos miembros no tienen ningún documento legal.

“Es una cosa espantosa (…) y miramos que ni el Gobierno central ni ninguna alcaldía se preocupa por eso”, criticó.

Boschi dijo que en algunas familias hay hasta cinco generaciones de personas que no están registradas formalmente ante el Estado de Nicaragua.

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