Shakil Adil
KARACHI, Pakistán/AP
Un grupo de rebeldes atacó el jueves un edificio policial en el centro de Karachi, la ciudad más grande de Pakistán, con una lluvia de balas y un auto bomba, matando por lo menos a 15 personas e hiriendo a cerca de 100, dijeron autoridades y testigos.
La banda conformada por unos seis milicianos logró colarse en una zona de alta seguridad de la ciudad, donde se encuentran el fortificado consulado de Estados Unidos, dos hoteles de lujo y las residencias del gobernador y el primer ministro.
Los milicianos abrieron fuego contra la sede del Departamento de Investigación Delictiva antes de detonar un potente carro bomba, dijo el ministro del Interior de la provincia de Sindh, Zulfiqar Mirza. El edificio tenía un centro de detención en el que se cree que había rebeldes.
La explosión pudo oírse a varios kilómetros de distancia en esta ciudad de 14 millones de habitantes y destruyó gran parte del edificio de varios pisos, además de dañar casas aledañas y dejar un cráter de tres metros (10 pies) de diámetro.
“Escuchamos diferentes tipos de disparos por varios minutos y luego una explosión ensordecedora”, dijo Alí Husaín, quien estaba cubierto de polvo. “El techo de nuestra casa se derrumbó”.
Víctimas ensangrentadas y aturdidas, algunas de ellas niños, eran llevadas a ambulancias. Fuerzas de seguridad buscaban entre los escombros del edificio policial.
La portavoz del gobierno de Sindh, Sharmila Farooqi, dijo que 15 personas, entre ellas cinco policías, murieron. Alrededor de 100 más resultaron heridas.
Pakistán lucha contra milicianos islámicos relacionados con al-Qaeda que tratan de derrocar al gobierno, aliado de Estados Unidos.
Los insurgentes han atacado varias veces con explosivos objetivos del gobierno, la Policía y representantes de países occidentales en los últimos tres años.
En los últimos meses, la ciudad había sido escenario de varios asesinatos políticos y ataques que tenían como objetivo a minorías étnicas, pero hasta ahora no se habían perpetrado atentados masivos como el de este jueves, similares a los que provocan los talibanes en la zona noroeste del país.
El pasado viernes, al menos 65 personas murieron y otras 120 fueron heridas en dos ataques en dos mezquitas al noroeste de Pakistán.
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