CORRESPONSAL/ RIVAS
La disputa por la posesión de mil 43 manzanas de tierras ubicadas en la zona costera de El Astillero, en el municipio de Tola, produjo el segundo herido de bala en lo que va del presente año. El joven Aníbal de los Ángeles López Berroterán, de 18 años de edad, fue impactado por un proyectil en su pierna izquierda a las 7:30 a.m. de ayer miércoles.
Según los habitantes de El Astillero que acompañaron al herido hasta el Hospital Gaspar García Laviana de Rivas, “la comunidad de El Astillero está sitiada por los ex militares que el procurador de Rivas, Juan Bautista Betanco, ha mandado al lugar ocupando tierras de Geninsa (Gestiones y Negocios Inmobiliarios Sociedad Anónima, ligada a la familia del ex presidente Arnoldo Alemán) que los comunitarios de El Astillero las estamos rentando para cultivarlas y pastar ganado”, indicó Clara Esther Alemán Cruz, habitante de la zona.
Esta ciudadana detalló que los ex militares llevan tres noches (desde el pasado lunes) haciendo balaceras y aseguró que hasta han escuchado explosiones de gran estruendo y que suponen sean detonaciones de TNT, para intimidar a los pobladores de la zona, a los que no les han permitido hacer la siembra de postrera, precisó.
La versión de Alemán Cruz fue corroborada por sus compañeros de comunidad Santos Canales Chávez y Leonidas Grijalva Zapata, quienes manifestaron que desde que los ex militares están en la zona armados de fusiles AK y otros tipos de armamento se les acabó su paz y tranquilidad. Lamentaron que a pesar de interponer cuatro denuncias en la Policía sobre el caso, los armados tengan tomadas las tierras y nadie los llegue a desarmar.
HERIDO DELICADO
El joven baleado ingresó al quirófano del hospital rivense a las 10:05 a.m. de ayer, y según versiones médicas de dicho hospital el muchacho presentaba un impacto de bala en el tercio distal del fémur izquierdo con lesión vascular, por lo que se le practicó una arteriografía femoral, con el fin de reparar la arteria rota por la bala, indicó el doctor Mario Obregón.
Debido a que la bala había perforado la arteria vascular, el joven López perdió aproximadamente dos litros de sangre, y su presión arterial llegó casi en cero en un estado de shock hipovolémico, pero la situación podría complicársele al joven Espinoza si su arteria vascular no logra pegar nuevamente, lo que supone un riesgo de una amputación, si el paciente no responde a la cirugía practicada, explicó Obregón.
Leoncia María Berroterán, madre del joven baleado, dijo que su hijo y su familia no tienen nada que ver con el conflicto de tierras y aseguró que a la hora que la bala perdida impactó a su vástago éste se encontraba trabajando junto a su padre en una propiedad de la señora Simona Cruz, que al igual que los otros denunciantes supone que viene disparada de los ex militares que están en la zona.
La señora Berroterán dijo que le preocupaba su situación porque los medicamentos que va a ocupar su hijo son caros y no tiene dinero para comprarlos, puesto que dijo que eran de escasos recursos.
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