Las primarias del PLC

El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) está realizando elecciones primarias para escoger sus candidatos a diputados a la Asamblea Nacional que presentará en las elecciones del próximo año. Pero sólo de candidatos a diputados departamentales, pues las candidaturas de diputados nacionales y al Parlamento Centroamericano se las reserva la cúpula del partido para sus negociaciones de una alianza electoral.

Las elecciones primarias son un excelente mecanismo de participación democrática para los ciudadanos que pertenecen a los partidos políticos o simpatizan con ellos. Mediante las primarias, los afiliados y simpatizantes del partido tienen la posibilidad de votar por aquellas personas que a su juicio son las más indicadas —entre la mayor o menor variedad de ofertas que se les presenten— para ser candidatas a los cargos públicos a elegir en la correspondiente elección general o nacional.

Por supuesto que las primarias no garantizan que los candidatos escogidos sean los más idóneos. En la actual Asamblea Nacional hay diputados cuyas candidaturas salieron de primarias, pero han defraudado a la ciudadanía y a los mismos miembros de sus partidos que los eligieron para que los representaran dignamente y defendieran sus intereses.

Pero aunque así sea, de todas maneras es más democrático elegir a los candidatos en primarias que nombrarlos en convenciones o asambleas de dirigentes del partido; o, peor aún, que sean designados por decisión y según la conveniencia personal del caudillo del partido, o sea mediante lo que popularmente se conoce como “el dedazo”.

Precisamente porque la elección primaria es un procedimiento mucho más democrático que la designación de candidatos mediante resoluciones de cúpulas o decisiones de asambleas y convenciones de dirigentes partidistas, fue que apoyamos en su momento la iniciativa de realizar unas primarias interpartidarias para escoger un sólo candidato presidencial de la oposición para las próximas elecciones. Sin embargo, al mismo tiempo estábamos conscientes de que tal proyecto era sumamente complejo y tenía muy pocas posibilidades de llegar a consumarse.

Es que, por su propia naturaleza las elecciones primarias tienen que ser monopartidistas, es decir, para que miembros y simpatizantes de un determinado partido político escojan como candidatos a sus correligionarios que mejor les parezcan. Las primarias no sirven para elegir como candidato a una persona de otro partido, como sería el caso de unas multipartidarias, pues al resultar escogido alguien que no es del partido de muchos que participaron en esas primarias, no se sentirían obligados a votar por él en las elecciones generales o nacionales.

Tal vez en el futuro, aprovechando la experiencia que se logró adquirir en esta oportunidad, siempre y cuando fuese posible superar la enorme desconfianza que envenena las relaciones entre los distintos partidos y grupos políticos y teniendo los recursos económicos indispensables, sea posible realizar elecciones primarias multipartidarias. Pero por ahora sólo son factibles primarias de un solo partido, como lo está haciendo el PLC con los candidatos que presentará para diputados departamentales.

De manera que no tiene sentido la insistencia de la cúpula liberal, en que don Fabio Gadea Mantilla se someta a una primaria del PLC con el ex presidente Arnoldo Alemán, para sacar al candidato presidencial de este partido. Si la pretensión de don Fabio fuese ser el candidato presidencial del PLC, estaría bien y hasta sería aconsejable que disputara la candidatura en una primaria de ese partido, con el ex presidente Alemán o con cualquier otro de sus miembros. Pero el proyecto de don Fabio Gadea no es ser candidato del PLC, sino de todos los partidos políticos y fuerzas sociales que quieran participar en una amplia coalición democrática de salvación nacional; y sobre todo candidato de los ciudadanos independientes —que son muchos más que todos los simpatizantes de los partidos juntos—, a quienes obviamente no les interesa una candidatura partidista, de cualquier partido que fuera, sino una opción amplia y verdaderamente nacional.

El ex presidente Alemán, por muchísimas razones que sería prolijo enumerar aquí, no puede representar una opción de interés nacional. Pero don Fabio Gadea sí puede representarla, como lo ha venido demostrando en el poco tiempo que tiene de haberse lanzado a la palestra. De manera que la cúpula del PLC tiene que decidirse a respaldar la alternativa de unidad nacional opositora que representa don Fabio, o quedarse aferrada a su candidatura partidista que es claramente divisora y perdedora. En este sentido, el diputado Maximino Rodríguez y muchos dirigentes intermedios y de base del PLC que han decidido apoyar a don Fabio, le están señalando el camino correcto.

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