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CSE mantiene oculto 8.5% de votos del 2006

En el cuarto aniversario de las elecciones presidenciales que marcaron el retorno al poder del sandinista Daniel Ortega, las ahora autoridades de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) mantienen en la “dimensión desconocida” el 8.5 por ciento del sufragio, equivalente a 230 mil votos aproximadamente.

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En el cuarto aniversario de las elecciones presidenciales que marcaron el retorno al poder del sandinista Daniel Ortega, las ahora autoridades de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) mantienen en la “dimensión desconocida” el 8.5 por ciento del sufragio, equivalente a 230 mil votos aproximadamente.

Los ex candidatos presidenciales Eduardo Montealegre y José Rizo, así como el representante de M&R Consultores, Raúl Obregón, coinciden en que —de haberse conocido la decisión de esos 230 mil votantes— Ortega hubiese enfrentado una segunda vuelta electoral.

En el 2004 el CSE hizo su primer ensayo de fraude cuando adjudicó la Alcaldía de Granada al FSLN, arrebatándosela a la Alianza por la República. En el 2006 fue más allá ocultando el 8.5 por ciento de los votos y en el 2008 cometió fraude más grande de la historia del país.

Ahora Montealegre habla de “manipulaciones” sobre los datos divulgados en 2006, como ocurrió con el fraude municipal del 2008, aunque admitió no tener pruebas.

En el 2006, el CSE publicó los resultados del 91.48 por ciento de las Juntas Receptoras de Votos (JRV): 2 millones 449 mil 902 votos.

En la boleta presidencial del 2006, que tenía por quinta vez consecutiva el rostro de Ortega, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) llegó a los 930 mil 862 votos (37.99 por ciento), según el CSE.

La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) alcanzó 693 mil 391 votos (28.3 por ciento) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) obtuvo 664 mil 225 votos (27.11 por ciento).

“¿Por qué digo yo que había segunda vuelta (2006)? Porque nos hemos venido dando cuenta de que manipularon, compraron, sacaron a fiscales nuestros de algunas actas y puede que en las actas se reflejen números que no necesariamente son los números que constan en las boletas. No lo puedo probar”, remarcó Montealegre.

El ex candidato presidencial no pone en duda que Ortega terminó en primer lugar, pero sí cuestiona que haya superado el 35 por ciento de los votos y que gozara de una diferencia mayor a los cinco puntos porcentuales.

La última encuesta de M&R Consultores, previo a las elecciones del 2006, daba a Ortega una intención de votos del 33.8 por ciento y a Montealegre el 25.4 por ciento.

“Después de ver cómo el FSLN ha venido comprando gente, jalando gente, no me cabe la menor duda de que pudo haber comprado a miembros de mesa del PLC o a miembros fiscales nuestros (ALN), para cambiar las actas en la mesa de votación. También tengo información que al MRS (Movimiento Renovador Sandinista), el día antes a la elección, en Managua se le perdió la mitad de sus fiscales. Por eso digo que puede haberse cambiado la votación, en el sentido que le pudieron dar al FSLN votos del MRS y votos nuestros al PLC”, opinó Montealegre.

Los magistrados de facto del CSE han calificado como “un mito” la sombra que rodea al 8.5 por ciento de los votos del año 2006, pero nunca se han animado a detallar el ciento por ciento de los resultados.

Las dos tendencias liberales sostienen que el grueso del oculto 8.5 por ciento los beneficiaba, lo cual habría disminuido el porcentaje al FSLN, obligando al balotaje o segunda vuelta.

Rizo dio a conocer que Raúl Alfonsín, ahora fallecido ex Presidente de Argentina, le dijo en una plática privada, en la madrugada del 6 de noviembre de 2006, que la tendencia marcaba un balotaje. Rizo explicó que, en aquella oportunidad, Alfonsín le advirtió que públicamente él nunca iba a admitir la probabilidad de una segunda ronda electoral en Nicaragua.

“Coincido con la apreciación que tuvo el ex presidente Alfonsín, que íbamos inexorablemente a una segunda vuelta (…) ese 8.5 por ciento fue decisivo y se dice que se dio órdenes al Consejo Supremo Electoral para que jamás diera a conocer ese porcentaje”, afirmó Rizo.

La discrepancia entre Rizo y Montealegre gira en torno a quién le tocaba ir a la segunda vuelta con Ortega: PLC o ALN.

Obregón, de M&R Consultores, consideró que Montealegre era quien tenía posibilidades de medirse con Ortega en la hipotética segunda vuelta, tomando en cuenta la tendencia de los electores y al desmentir el “voto histórico” que dice tener el PLC.

“Ese 8 por ciento en este escenario es crucial. Velo de esta manera: si ese 8 por ciento hubiese sido liberal, como dicen, entonces cualquiera de estos dos (Montealegre o Rizo), yo pienso que Montealegre, hubiese llegado a 33 puntos y nos hubiera obligado a la segunda vuelta. Yo creo que ese 8 por ciento obligaba a la segunda vuelta y mi tesis es que en una buena proporción, era para ALN”, dijo Obregón.

Política CSE Ortega archivo

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