Nicaragua no puede adquirir un endeudamiento en las condiciones que plantean inversionistas coreanos, para la construcción del puerto de aguas profundas en la Costa Caribe, valorado en 500 millones de dólares, porque se pondría en riesgo el compromiso del país con la iniciativa de condonación de deudas para países altamente endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés).
El ex ministro de Finanzas, René Vallecillo, explicó que el Gobierno no puede poner en riesgo la condonación de 4 mil millones de dólares, que todavía está pendiente con varios países y organismos internacionales, por la construcción de un puerto que urge al país pero se puede desarrollar en mejores condiciones crediticias y con pagos a largo plazo.
Dos empresas sudcoreanas proponen al Gobierno de Nicaragua construir el puerto con la condición de recuperar la inversión de 500 millones de dólares en ocho años, con una tasa de interés del 12 por ciento.
Se espera que una delegación de inversionistas coreanos, que arribó al país ayer, se reúna hoy con el presidente Daniel Ortega para afinar detalles sobre las condiciones de la ejecución del proyecto, según anunció el director de la Empresa Portuaria Nicaragüense (EPN), Virgilio Silva, en declaraciones a un medio oficialista.
LA PRENSA contactó ayer a Silva, vía telefónica, para conocer detalles del proyecto portuario, pero respondió que no daba declaraciones por teléfono y que no tenía espacio en su agenda.
- El economista Alejandro Aráuz duda que organismos financieros internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), permitan que Nicaragua se endeude con las condiciones que ofrecen los coreanos, para desarrollar el puerto de aguas profundas en la Costa Caribe.
“Nicaragua no tiene las condiciones para hacer un préstamo bajo esas condiciones. Creo que se debe dar una concesión”, sugirió.
“Hay una serie de dudas sobre la claridad y transparencia de ese proyecto”, enfatizó el economista, quien estima que el costo real de la obra puede superar los 600 millones de dólares.
Indicó que si adicionalmente no se invierte en zona aledañas al proyecto, Nicaragua no podrá hacer frente a esa deuda.
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En el memorándum de entendimiento, que el director de la EPN firmó con las dos empresas coreanas el pasado 5 de julio, se establece, en el apartado sobre el financiamiento del proyecto, que “la República de Nicaragua pagará al Consorcio del Proyecto por el costo total del proyecto invertido… realizando pagos al consorcio del proyecto por un período de siete años, contando a partir de la fecha de entrega de finalización del proyecto”.
Señala que Nicaragua proveerá al consorcio, que ejecutará el proyecto, dos garantías de pago, que aportarán el Banco Central de Nicaragua y un organismo financiero de prestigio que reconozcan los inversionistas como válido.
10% MÁS DE DEUDA
El economista Vallecillo reconoció que Nicaragua necesita esa salida marítima en el Caribe, pero adquirir un crédito como el que ofrecen los coreanos presionaría la deuda pública del país y se elevaría en diez por ciento.
“Se necesita que hayan otras posibilidades de inversión, que le den la posibilidad al país de flexibilidad en los pagos de esa inversión, porque ocho años para recuperar la inversión de un puerto de aguas profundas es como es como decir ‘yo te cobro en la mitad del tiempo de maduración del proyecto’”, advirtió.
El corto plazo de pago que plantean los coreanos, obligaría a que Nicaragua se endeude a nivel internacional o presionaría el Presupuesto General de la República, incorporando cada año una contrapartida para hacer frente a esa deuda, indicó Vallecillo.
MEJOR ENTRE PRIVADOS
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, resaltó la necesidad de que Nicaragua logre la construcción de ese puerto de aguas profundas en el Caribe, para elevar los niveles de competitividad comercial.
Aguerri dijo que si es necesario hablar con los organismos internacionales, para que se le permita al país desarrollar ese proyecto, pues se debería de hacer.
Recordó que el país es menos competitivo por no tener una salida comercial en el Caribe y eso ocasiona mayores costo al exportar e importar mercancías.
El ex ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, manifestó que el Gobierno debe ser más transparente e informar con detalles en qué términos Nicaragua estaría desarrollando ese proyecto con los coreanos, para valorar las repercusiones.
Dijo que se debe tener cuidado con los compromisos que Nicaragua ha adquirido a nivel internacional, sobre deudas sostenibles y concesionales.
Arana expresó que lo ideal sería que Nicaragua diera una concesión a los inversionistas, para que se haga un proyecto entre privados y que no se involucre a las finanzas públicas.
Le parecería viable que los coreanos pretendan recuperar su inversión en ocho años, a través de las utilidades que genere el puerto.
NADA CONCESIONAL
Vallecillo considera que la inversión que proponen los coreanos “lo menos que tiene es concesional, porque quieren que le paguemos el 12 por ciento de interés”.
“Se puede conseguir crédito entre dos y tres por ciento con organismos internacionales y, segundo, quieren que se pague el crédito a ocho años, cuando los créditos concesionales son entre 20 y 40 años”, explicó.
El ex viceministro de Finanzas advirtió que si Nicaragua acepta las condiciones del crédito que ofrecen los coreanos, eso “puede ser visto como una mala señal para los organismos financieros internacionales”.
Recordó que los países que apoyan la iniciativa de condonación para países altamente endeudados, vigilan que países como Nicaragua no se vuelvan a endeudar con créditos caros y, por tanto, eso tendría también repercusión en los programas suscritos con organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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