La Asociación de Padres de Familias con Hijos Discapacitados Los Pipitos, en conjunto con el Instituto Nicaragüense de Deportes, anunciaron la V Edición de las Olimpiadas Especiales Olimpipitos 2010, en la que participarán más de 900 atletas que sufren algún tipo de discapacidad.
Al menos así lo indicó Nidia Tórrez, presidenta nacional de Los Pipitos, quien indicó que a través de los deportes, los niños han desarrollado las habilidades motoras y las destrezas que puede tener cualquier pequeño.
“Son niños con discapacidad pero tienen los mismos derechos y deberes que tiene cualquier niño. Entonces ésta ha sido una idea desde Los Pipitos y desde sus padres, porque son competencias que no son sólo el día del evento, sino que son olimpiadas de deportes que se hacen permanentemente en todos los municipios”, señaló Tórrez.
Las Olimpiadas se realizarán entre el 12 y el 14 de noviembre y participarán atletas con síndrome de Down, retardo mental, parálisis cerebral, discapacidad motora, ceguera y sordera. Participarán en las disciplinas de salto con impulso, salto sin impulso, carreras de 50 y 100 metros, lanzamiento de jabalina, impulsión de balas, carreras para no videntes y en sillas de ruedas.
También habrá representaciones de Honduras y El Salvador, por lo que este año el evento será más internacional.
“Ya serían tres los países que van a participar (tomando en cuenta a Nicaragua). Ellos vienen a copiar, a conocer esa historia que hemos venido levantando Los Pipitos para desarrollarlas en sus países”, indicó Tórrez.
Juan Francisco Balladares es entrenador y además el Coordinador Nacional de Deportes para Los Pipitos. Según dijo, los discapacitados pueden desenvolverse en los deportes de la misma manera que lo hace un atleta convencional, aunque reconoce que para el entrenamiento se requiere un poco más de paciencia.
“Ellos se pueden desarrollar en el deporte como cualquier otro. Yo he puesto a participar a atletas convencionales con atletas con deficiencia intelectual leve y ellos corren y hasta les han ganado a los convencionales”, explicó Balladares.
Eso sí, los atletas especiales no pueden entrenar al mismo ritmo que los atletas convencionales, sino que lo hacen una o dos veces por semana. Además, cuentan con entrenadores capacitados, que tengan la suficiente paciencia para indicarles a los niños la técnica correcta de desarrollarse en determinada disciplina.
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