Un agujero de unos 20 metros de profundidad por 30 metros de diámetro, se abrió repentinamente ayer en un área residencial de una ciudad del este de Alemania, tragándose un auto pero sin dejar heridos. Las autoridades que evacuaron la zona desconocían de momento el origen del enorme orificio, aunque consideraron posible que las formaciones rocosas subterráneas se rompieran y crearan la cavidad. LA PRENSA/AP/Jens Meyer
Hoyo súbito
Un agujero de unos 20 metros de profundidad por 30 metros de diámetro, se abrió repentinamente ayer en un área residencial de una ciudad del este de Alemania, tragándose un auto pero sin dejar heridos.