Estudio ambiental avala dragado

El dragado del río San Juan es como una operación dolorosa pero necesaria. Al menos así lo indica el estudio de impacto ambiental, realizado por varias instituciones estatales, a fin de causar los menores daños en la zona.

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Por Wilder Pérez y Josué Bravo

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Nicaragua aseguró que más bien ha sido Costa Rica el país que ha violado su territorio con la incursión a suelo nicaragüense de tropas de las fuerzas armadas costarricenses y exige que estos hechos no se repitan.

Tal afirmación es parte de la respuesta que ayer miércoles Nicaragua entregó en la Cancillería costarricense, en la que además propone “se retomen a lo inmediato las acciones de densificación y señalamiento de los hitos fronterizos (amojonamiento), conforme a los derechos establecidos en el tratado de límites Jerez-Cañas y sus instrumentos laudo Cleveland y laudos Alexander”.

La nota está firmada por el canciller por ley de Nicaragua, Manuel Coronel Kautz, y fue entregada por el embajador Harold Rivas al también canciller por la ley de Costa Rica, Carlos Roverssi.

En la nota Nicaragua rechaza los argumentos de la protesta de Costa Rica de la semana pasada, en la que asegura que la labores del dragado en río San Juan afectaban su territorio porque “el sedimento está siendo expulsado y depositado en suelo costarricense a través de una tubería que ingresa al interior de dicha finca (Aragón)”.

Según la nota de ayer, las labores realizadas por Nicaragua en su frontera sur son de limpieza de su río San Juan y lucha contra el narcotráfico.

“Al respecto, el Gobierno de Nicaragua rechaza categóricamente las afirmaciones contenidas en dicha nota diplomática (la enviada por Costa Rica la semana pasada), ya que todas las actividades dirigidas a la lucha contra el narcotráfico, así como la limpieza del río San Juan, se han realizado en territorio nicaragüense”, añade la nota.

“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional por este medio expresa su más enérgica protesta por las reiteradas violaciones de tropas de las fuerzas armadas costarricenses a territorio nicaragüense. El Gobierno de Nicaragua exige que hechos como este no vuelvan a repetirse”, añade.

Como elementos adicionales para demostrar violaciones a su territorio, Nicaragua recordó que en días pasados incursionaron a territorio nicaragüense dos oficiales armados del Organismo de Investigación Judicial, quienes fueron detenidos durante actividades de vigilancia fronteriza y devueltos a las autoridades costarricenses.

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El dragado del río San Juan es como una operación dolorosa pero necesaria. Al menos así lo indica el estudio de impacto ambiental, realizado por varias instituciones estatales, a fin de causar los menores daños en la zona.

Dicho estudio todavía es “un secreto de Estado” para el Gobierno de Nicaragua, pero a pesar de todo LA PRENSA tuvo acceso al mismo.

Cuando uno le echa un vistazo a los recuadros que indican la intensidad de los daños, identificados en rojo los peores y azul los mínimos, se observa que durante el dragado casi todos los valores están “colorados”, pero cambian al final del proceso.

En las conclusiones del mismo se indica que el impacto ambiental en la zona del dragado “se considera de gran intensidad, compensable, produce un efecto puntual, su permanencia es en el tiempo es temporal, su manifestación es inmediata, la restauración trae beneficios al medio ambiente”.

Según los análisis, la draga removerá aproximadamente un millón de metros cúbicos de arena, que será depositada en 21 sitios despalados en la ribera norte del río San Juan, en áreas que juntas suman casi medio millón de manzanas de tierra.

La ruta del dragado será de 42.0 kilómetros desde Punta Petaca hasta San Juan de Nicaragua, sin embargo hay sitios que no será necesario tocar, por lo que el área de intervención real aparentemente será menor.

La idea es formar un canal con una profundidad de dos metros, con 30 metros de ancho en la parte superior y un fondo de 20 metros de ancho.

Con esto se cumplirían los objetivos de aumentar la profundidad, el caudal y la libre circulación de animales acuáticos de la zona, como el manatí, el tiburón y el pez sierra, especies llamativas que fueron perjudicadas hace 60 años, cuando la salida de este cuerpo de agua fue obstruida en beneficio del río Colorado, de Costa Rica.

A pesar del nerviosismo que el dragado ha provocado en Costa Rica, el estudio indica que, a lo sumo, el mayor impacto que sufriría el país del sur es la reducción del caudal del río Colorado, que sería mínima.

“No perjudica de manera sustancial el caudal del río Colorado, ya que únicamente tomaremos un cinco por ciento del caudal total para que fluya, garantizando la navegación del río San Juan de manera permanente”, indica.

Pese a esto, la semana pasada el finquero Marco Reyes, un joven de unos 23 años que posee doble nacionalidad, denunció que Edén Pastora, quien dirige las labores de dragado en el río San Juan, incursionó violentamente a Finca Aragón en compañía de oficiales del Ejército. Costa Rica, que no ha podido verificar la incursión militar, afirma que hubo daños ambientales en la mencionada finca, la cual reclaman como que está dentro de su territorio ambos países.

NICARAGUA RESPONDE A PROTESTA TICA

La Cancillería tica confirmó que recibió a las once de la mañana de ayer una respuesta a la nota de protesta que el 21 de octubre pasado remitió al Gobierno de Nicaragua, por medio del embajador Harold Rivas Reyes.

Un comunicado despachado desde la oficina de prensa dice que el Ministerio de Relaciones Exteriores “ha iniciado de manera inmediata el análisis del texto con sus equipos jurídicos, de diplomáticos y autoridades de otras dependencias del Estado, para en su momento responder con determinación en la defensa de los intereses nacionales. El Ministerio de Relaciones Exteriores, como lo ha hecho desde el inicio de este episodio, ha emprendido todas las acciones para concertar una sólida posición de Estado”, añade la información.

En la respuesta entregada por Rivas en la Cancillería costarricense Nicaragua rechaza los señalamientos de haber violado la soberanía de Costa Rica y a la vez rechazó reiteradas violaciones de tropas de las fuerzas armadas costarricenses a territorio nicaragüense.

Nicaragua también solicitó a Costa Rica retomar acciones para delimitar la frontera de acuerdo con tratados internacionales y aseguró que seguirá dragando el río San Juan.

La respuesta de Nicaragua a los reclamos de Costa Rica dice en parte que “Nicaragua, respetuosa de los principios del Derecho Internacional, continuará las labores de limpieza en el río y resguardará los límites y soberanía de Nicaragua establecidos en el tratado de límites Jerez-Cañas, y sus instrumentos laudo Cleveland y laudos Alexander. De igual manera, Nicaragua continuará resguardando y defendiendo los límites y soberanía en todo el territorio nacional”.

De cualquier manera, el estudio de impacto ambiental avala las acciones de dragado del río San Juan, aduciendo que la mayoría de los impactos ambientales serán temporales, y la fauna será la mayor beneficiada con estas obras.

Esto ya lo habían expresado algunos de los biólogos más conocidos en Nicaragua, como Jaime Incer Barquero y Kamilo Lara, así como el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), que coincidieron en que el país lo que hace es restablecer los ecosistemas que existían antes de que el río Colorado fuera dragado en Costa Rica.

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