La jefa de la Unidad de Género de la Fiscalía, Odeth Leytón, fue respetuosa del actuar del fiscal Julio Montenegro, quien el lunes en un tribunal de apelaciones sostuvo que Farinton Reyes es inocente de la violación a Fátima Hernández, ex compañera de labores en la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), pero la funcionaria afirmó que en primera instancia se desvirtuó la inocencia del ahora condenado.
“No sabría decirle, realmente no sabría decirle qué fue lo que sucedió, lo que hizo el fiscal (Julio Montenegro) de la Unidad de Apelaciones, hizo su valoración, hizo un análisis técnico del caso y emitió el criterio que él consideró. Nosotras como Unidad de Género hicimos nuestro trabajo, lo que correspondía, demostrar las pruebas, desacreditar todos los hechos vertidos. Logramos desvirtuar la inocencia del acusado”, dijo Leytón.
- Fátima Hernández se puso de nuevo en huelga de hambre frente a la entrada de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para pedirle a la magistrada Alba Luz Ramos que intervenga instruyendo a los magistrados del TAM que fallen apegados a Derecho.
La magistrada de la CSJ, Ligia Molina, indicó que durante el proceso de primera instancia las magistradas mujeres de la Corte recibieron a Hernández, pero le explicaron que ellas no la pueden apoyar porque son juezas y no pueden dar apoyo a ninguna de las partes, pero sí están de acuerdo en que el fallo sea apegado a Derecho.
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“La Unidad de Apelación es una unidad independiente a la Unidad de Violencia de Género, nosotros no somos sus superiores jerárquicos ni nada por el estilo, es otra unidad especializada. Nosotras sostuvimos una acusación y el Tribunal de Apelaciones es el que revisa la actuación de todos los que actuamos en primera instancia”, explicó la fiscal.
Representantes de organismos defensores de derechos humanos cuestionaron la actuación que tuvo la Fiscalía en el caso de Hernández ante el Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) el lunes pasado, cuando pidió que el condenado a ocho años de prisión, tras un juicio de primera instancia, sea absuelto y puesto en libertad.
Para Fátima Millón, de la Red de Mujeres Contra la Violencia, la actuación que tuvo la fiscal Alicia Solís, en primera instancia, “se ve truncada” con la posición del fiscal Julio Montenegro. “Esto evidencia una vez más el tráfico de influencias, la complicidad de los hombres para perjudicar los derechos humanos de las mujeres, sea cual sea”, sostuvo Millón.
La defensora de derechos humanos de las mujeres dijo que ahora lo que se puede esperar es una resolución desfavorable para la víctima, es decir Fátima Reyes, y por tanto lo único que queda es denunciar internacionalmente al Estado de Nicaragua por violación de los derechos humanos.
“Ahora ya no sólo es la violación del victimario a la víctima, sino el Estado violando los derechos humanos de una mujer, de una víctima que está pidiendo justicia”, apuntó Millón, quien consideró que el Fiscal General de la República, Julio Centeno Gómez, debe sentar una posición porque está poniendo en entredicho la actuación de sus funcionarios.
LA PRENSA intentó conocer la versión de Centeno Gómez, pero no hubo respuesta a la solicitud de entrevista e igualmente su teléfono móvil permaneció apagado.
Por su parte Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), criticó que el Ministerio Público “se ha vuelto el verdugo de las víctimas”, tras señalar que esto lo han comprobado en otros casos en los que, pese a contar con las evidencias, esa institución “se hace de la vista gorda”, lo que propicia la impunidad.
Carmona manifestó que esta situación promoverá que las víctimas no denuncien más estos casos de violencia sexual, pues “al final la víctima sale siendo el victimario”.
El funcionario del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Norwin Solano, expresó que en la forma en como se organiza la tramitación de los casos en la Fiscalía, redunda en una revictimización, pues no sólo les toca “contar el cuento”, sino convencer al fiscal que es justa la lucha que han emprendido.
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