Román “Chocolatito” González, el destacado pugilista. LA PRENSA/AFP/TOSHIFUMI KITAMURA

“Quiero enfrentarme a Segura”

Román “Chocolatito” González, el pugilista nicaragüense que sigue enfrascado en alcanzar la grandeza, hizo un balance de su breve pero estruendoso triunfo contra el mexicano Francisco “La Chiquita” Rosas, el fin de semana en Japón, pero además, reveló planes y el compromiso con el que espera darle el carácter realista a esas pretensiones.

Román “Chocolatito” González, el pugilista nicaragüense que sigue enfrascado en alcanzar la grandeza, hizo un balance de su breve pero estruendoso triunfo contra el mexicano Francisco “La Chiquita” Rosas, el fin de semana en Japón, pero además, reveló planes y el compromiso con el que espera darle el carácter realista a esas pretensiones.

[doap_box title=»“Soy agradecido”» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Una vez que noqueó a Francisco “La Chiquita” Rosas, Román González se puso una camiseta con la firma del presidente Daniel Ortega adelante, lo que lo situó frente a una ola de críticas.

“No me molesta que la gente opine lo que quiera. Es un derecho que tiene. Pero sé también que tengo el derecho a ser agradecido con el Presidente”, dijo el púgil.

González señaló que está patrocinando un concierto de música cristiana, en el que estará el reconocido intérprete puertorriqueño Danny Berríos, quien cantará en San Judas.

“Traer a Berríos es una forma de agradecerle al Señor Jesús por las bendiciones que me ha regalado. Así que invito a todos los que deseen llegar a acompañarnos”, dijo.

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El notable boxeador, que se está haciendo fuerte y venerado, y que desde ya está provocando comparaciones con iconos del pugilismo nacional como Alexis Argüello o Rosendo Álvarez, se presentó en una conferencia de prensa ayer, en la que también habló de Dios, del dinero y sus relaciones con el gobierno del presidente Daniel Ortega.

“En primer lugar, siento una gran satisfacción porque creo que he cumplido con mi deber al haber vencido a Rosas. Antes de irme, les dije que iba bien preparado, que ahora la historia sería diferente que en Oaxaca, donde estuve mal de salud y que Rosas no iba a caminar muy largo. Así que he cumplido”, dijo González.

El pugilista reveló que después que le asestó par de ganchos en el primer asalto, vio que el azteca se disminuyó y tanto su esquina como él estaban seguros que el nocaut era asunto de tiempo. Así que aceleró en el segundo y con otra dosis de ganchos y uppercuts, más una serie de potentes derechas, derribó en tres ocasiones a Rosas.

“Ahora lo que me queda es pensar en mi futuro, en mi próximo combate. Y honestamente, yo

quiero pelear contra Giovanni Segura (el campeón mundial 108 de la AMB y OMB), más que con Juan Carlos Reveco. La bolsa lo decide todo, pero si pudiera escoger me voy con Segura. Quiero esa pelea y sé que la puedo ganar”, afirmó Román.

González entró en detalles, al indicar que su sistema de entrenamiento ahora, es parecido al de Rocky Balboa, que incluye unas abdominales salvajes, rajar leña y usar unos guantes pesados que llevan platina dentro. Dice que eso lo hace porque está claro que ahora viene la etapa más difícil de su carrera como boxeador profesional

“Vienen peleas duras frente a rivales más exigentes. Y sé que la gente espera más de mí. Así que asumo ese compromiso. Pero a la vez sé que hay mucha gente envidiosa que no termina de creer en mí, y eso, en vez de molestarme, me motiva a despejar cualquier duda. De modo que tengo que volver a entrenar pronto”, aseguró.

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