“Demandar y que un caso llegue realmente a los Juzgados (de Managua) implica que la víctima casi esté a diario en la Policía y en la Fiscalía, casi que se tenga que dedicar a tiempo completo a su caso”, señala Wendy Flores, abogada del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
Karla Sequeira, abogada de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), afirma que sólo quien tiene para pagar un buen abogado se salva del suplicio de buscar justicia. “Todos los días es un pleito (de las víctimas de delitos) para poder acceder a la justicia”.
Dictámenes forenses que demoran mucho tiempo en ser emitidos, poca sensibilidad al momento de atender a las víctimas que presentan denuncias, malas investigaciones de la Policía y de la Fiscalía, negligencias en el trabajo de los funcionarios judiciales, son algunas de las irregularidades que tanto el Cenidh como la CPDH han detectado en el sistema de justicia de Managua.
¿FALSA VIOLACIÓN O NEGLIGENCIA DE LAS AUTORIDADES?
Una joven vendedora de un mercado de Managua denunció haber sido víctima de una violación a manos de un evangélico que le hacía constantes invitaciones al culto.
En una de las visitas a la iglesia, supuestamente Mario José Navas Argüello la subió a un bus en el cual anduvieron dando vueltas, y finalmente terminaron en un hotel conocido como Flipper, luego de que se habían tomado una gaseosa. La joven se sintió mareada y cuando se despertó estaba junto al hombre, ambos desnudos.
Navas Argüello fue acusado por el delito de violación en el Juzgado Octavo Distrito de lo Penal de Audiencias de Managua, pero la juez lo dejó libre porque la acusación de la Fiscalía decía quién era el autor del delito, quién era la víctima, dónde fue cometido el hecho que ocurrió el 22 de abril de este año 2010, pero no decía el ¿cómo?
“(La acusación) no describe cómo se da el acceso carnal”, dice el argumento de la juez Karla García Zepeda.
URGE QUE SE REVISE LA JUSTICIA
Para las autoridades del Cenidh y de la CPDH es urgente que se realice una revisión de todo el sistema judicial en Managua, porque está plagado de vicios.
“El Estado debería de darle respuesta a las víctimas, porque entonces se está haciendo como una aceptación por parte de las autoridades de la violencia y entonces es una especie de complicidad”, dijo la abogada del Cenidh, Wendy Flores.
Flores también explicó que las reprogramaciones a veces causan que los agresores sean puestos en libertad, por los plazos en que se deben realizar los procesos y los acusados no pueden permanecer mucho tiempo arrestados bajo juicio.
Según el Código Procesal Penal (CPP) los juicios penales deben durar seis meses como máximo, y el acusado sólo puede estar tres meses preso, tiempo después del cual debe continuar el juicio en libertad.
Cuando son capturados, los sospechosos no deben permanecer más de 48 horas detenidos sin que exista una acusación formal en su contra presentada en los tribunales.
Flores agregó que en el Cenidh reciben una gran cantidad de quejas de personas procesadas, porque pasan más de tres meses detenidas sin que hayan recibido sentencia.
Karla Sequeira, de la CPDH, indicó que es alto el índice de casos cuyos expedientes son regresados de la Fiscalía hacia la Policía, porque las investigaciones están mal realizadas.
“Todo eso lo estamos revisando”, dice sobre el sistema de justicia penal en la capital la juez Segundo Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, Adela Cardoza, quien es coordinadora de la Comisión Interinstitucional de la Justicia Penal en Managua.
Para la juez Cardoza, la buena actitud de los funcionarios judiciales es la mejor herramienta para garantizar una buena administración de justicia.
“La incidencia delictiva ha venido creciendo, se ha venido haciendo más compleja”, dice la juez Cardoza.

SECRETARIOS Y JUECES, UNA COMBINACIÓN EXPLOSIVA
En este mes de octubre de 2010, un grupo de jueces de Managua, entre ellos Adela Cardoza y Sergio Palacios, pidieron al entonces presidente del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), magistrado Gerardo Rodríguez, que investigue a los secretarios judiciales, porque se conoce que algunos de ellos “han agarrado dinero” de las partes en juicio.
La juez Cardoza exigió una solución definitiva “porque hay pruebas contundentes y está bien documentado donde a algunos de estos secretarios se les entregó dinero”.
- Para determinar cómo anda la justicia en Managua, basta con echar una mirada a la infraestructura de los Juzgados capitalinos. El edificio es obsoleto, su vida útil expiró hace mucho tiempo.
Un usuario de la justicia, Freddy Espinoza, está en los Juzgados de Managua desde las 8:30 a.m. de este jueves 14 de octubre. Para esa hora fue citado, pero a las 10:00 a.m. todavía no lo habían llamado para comparecer ante el juez. Todo ese tiempo, una hora y media, había pasado de pie porque las pocas bancas que existen son acaparadas rápidamente.
Aquí (en los Juzgados de Managua) hay una atención pésima, no hay sillas, no hay servicio higiénico y ni vasos para tomar agua, se queja Espinoza.
No es justificación, pero en año y medio vamos a tener edificio nuevo, dice la juez Segundo Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, Adela Cardoza.
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La noticia le cayó como un balde de agua fría a los secretarios judiciales, quienes constantemente se quejan de que son maltratados por los jueces.
Uno de los secretarios judiciales de Managua, Roberto Turcios, señaló que quienes toman las decisiones de los casos son los jueces, y por tanto si un secretario supuestamente “ha agarrado dinero” es porque ya se puso de acuerdo con el juez de la causa.
“Si vamos a poner la casa en regla, veámonos todos”, dijo Turcios, quien hizo un llamado a los jueces para que sean mesurados en sus señalamientos. “También hay jueces coludidos (en la corrupción)”, afirmó.
Una de las mayores críticas que se les hace a los secretarios judiciales es la mala calidad de las notificaciones, porque muchas no llegan pues se escriben malas las direcciones de las personas a notificar.
Los jueces acusan a algunos secretarios de ser displicentes en sus labores. Un juez suplente Local Penal —que no quiso ser identificado para evitar problemas— indicó que algunos secretarios llegan a comer en horas laborales. O a veces atienden llamadas cuando están levantando actas.
“Las notificaciones no siempre llegan (a las partes)”, se quejó la fiscal Blanca Rosa Calero.
El secretario judicial Roberto Turcios indicó que el Poder Judicial sólo se ocupa de capacitar a los jueces, pero no a los secretarios judiciales.
“El secretario tiene que aprender coyol quebrado, coyol comido. Algunos jueces tienen paciencia, otros no”, expresó Turcios.
Asimismo recordó que antes de que en Managua se implantara el Nuevo Modelo de Gestión de Despachos Judiciales, el secretario sólo trabajaba con un juez, y ya le conocía la forma de trabajo, pero ahora le corresponde trabajar con todos.
“Hay que unificar criterios de trabajo”, dijo Turcios, argumentando que cada juez trabaja de manera distinta a los otros.
Sobre los errores en las notificaciones, Turcios explicó que la Policía es la primera que entra en contacto con las partes, víctimas y acusados, y son los agentes quienes anotan las direcciones, por lo que si lo hacen mal ya hay un defecto que se traslada a los expedientes de la Fiscalía, de los cuales extraen los secretarios la información para elaborar los autos.
Turcios también indicó que algunos notificadores judiciales no notifican los autos porque tienen temor de entrar a lugares peligrosos.
El funcionario agregó que con la digitalización de los expedientes, la carga de trabajo se les ha hecho mayor a los secretarios judiciales.
Los secretarios judiciales aducen que todas las partes llegan tarde a las audiencias, jueces, fiscales, litigantes, y por eso se producen las reprogramaciones de audiencias que ocasionan la retardación de justicia.

LAS MEJORAS DEL PODER JUDICIAL
La juez Adela Cardoza, coordinadora de la Comisión Interinstitucional de la Justicia Penal en Managua, dice que todas las debilidades del sistema judicial las están atacando para convertirlas en fortalezas.
“En el tema de las notificaciones inciden muchas cosas, la víctima llega nerviosa a la Policía y da las direcciones inconsistentes. Otras veces por temor oculta dónde vive, inventa direcciones. Puede ocurrir también que se transcriba mal”, dice la judicial.
¿Qué se está haciendo para resolver ese problema?
En el caso del Poder Judicial se firmó un convenio con Correos de Nicaragua para que todas las citatorias judiciales se hicieran a través de Correos de Nicaragua. Esto ha brindado mayor efectividad, porque los mensajeros tienen años de trabajar en eso.
Se les dio capacitación aquí (en los Juzgados), porque se les explicó que no era un recibo de agua o de luz el que iban a llevar, y entonces se hizo una selección, se chequearon sus antecedentes penales, ellos además ganan por producción y se interesan por andar verificando dónde viven (las personas a notificar) y finalmente la entregan.
A los policías se les ha indicado que anoten más datos. La Policía se va a dividir en diez distritos, para que haya más eficacia en el trabajo. A través de las debilidades estamos tratando de encontrar estrategias.
¿Por qué no se capacita a los secretarios judiciales?
En 15 días yo voy estar a cargo de la capacitación para los gestores de audiencias, ya se les dio una capacitación, ¿qué es lo que pasa? que cuando estas personas (secretarios judiciales) se trasladan (de una oficina a otra), hay que sustituirlas por

personas nuevas, que van surgiendo y nadie nace aprendido. Yo no fui a estudiar a una escuela de jueces porque no hay. Aquí lo más importante es la actitud, yo puedo tener una pared llena de títulos ¿y me apropié de eso? Es la actitud.
Tampoco se puede capacitar a todos, porque hay que atender a los usuarios.
¿Qué problemas existen alrededor de las órdenes de captura?
La Constitución Política establece el derecho al domicilio y el juez no se puede exceder de lo que se le pide. El sistema acusatorio limita al juez. Si al juez no le dicen que mande esa orden de allanamiento en cualquier lugar donde se encuentre, él no se puede exceder, esto es un engranaje. Algunas veces el juez tiene que interpretar, pero esa interpretación no puede ser amplísima. Todo eso lo estamos revisando.
¿Por qué se atrasan tanto los juicios?
Se le está indicando a los policías y a los forenses, que si el juez los cita es el juez quien les tiene que decir que se vayan.
Muchas veces, aquí (Juzgados) surgen muchas cosas, algunas veces algunos defensores se acercan a los testigos y el testigo si es la primera vez que viene y le dicen que no se va a hacer el juicio, el testigo se va.
Muchas veces algunos fiscales si no quieren pasar a ese testigo, policía, médico forense, le dicen que se vaya, porque yo he recibido constancias donde dicen que vino pero este testigo no declaró. Pero por otro lado los jueces tenemos que tener cuidado porque tanto la defensa como el Ministerio Público tienen su estrategia.
Un día de éstos me llegó un dictamen del Instituto de Medicina Legal (IML) que es novedoso. Hay dos médicos que hicieron una valoración, eso va a ser útil porque si hay uno que no pueda venir va a venir el otro, eso va ayudar, porque hay muy pocos médicos forenses.
Hemos pedido a los defensores públicos y a los forenses que tomen en cuenta los juicios cuando van a hacer sus capacitaciones y cuando vayan a salir de vacaciones.
¿Por qué tantas reprogramaciones de audiencias?
Aquí hay muchas cosas que juegan, algunas veces el mismo día del juicio los familiares cambian el abogado. Los abogados dicen que no han tenido comunicación con los familiares, que tenían otro juicio, se va dando, se va dando… (la reprogramación).
¿Cómo están haciendo para controlar a los jueces que vienen tarde?
Yo creo que lo cuestionable no es que el juez venga temprano o venga tarde, lo cuestionable es que convoque (a audiencia) y no cumpla con esa hora. Eso es, porque no es mejor trabajador, según mi criterio, el que viene a las ocho de la mañana, porque yo puedo venir a las ocho de la mañana y estar leyendo el periódico. Es la productividad y el nivel de atención y la calidad en la atención.
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