Eduardo Cruz
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Órdenes de captura sin cumplir, errores en las notificaciones, médicos forenses y policías que no llegan a declarar a los juicios, tráfico de influencias, constantes reprogramaciones de audiencias y juicios, funcionarios que actúan con negligencia, son sólo algunos aspectos que provocan una mala administración de justicia en Managua.
Dos mujeres relatan en esta ocasión todas las dificultades que han tenido que enfrentar para obtener justicia, pero aún así les ha sido imposible.
En otro caso, una mujer fue asesinada hace cuatro años, pero el juicio aún no ha terminado y su supuesto asesino, su pareja, estuvo a punto de quedar libre de culpa por la ausencia de testigos en el proceso.
El 73.9 por ciento de la población nicaragüense tiene la percepción de que sólo las personas adineradas son atendidas por el Poder Judicial, el cual también les aplica sanciones menos severas que a las de escasos recursos, revela una investigación.
Los jueces niegan ser ellos quienes provoquen las irregularidades, porque en el sistema de justicia penal actúan otros operadores.