La calle Morazán es “azotada” por los delincuentes que se han llevado siete medidores de agua potable y han robado en varias viviendas. LA RPENSA/ L. VARGAS

Alarma por robo de medidores

Pérdidas millonarias, aún no cuantificadas, reporta la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) por el robo de medidores de agua potable en la ciudad de Granada. Se estima que a diario se registran entre seis y siete robos.

CORRESPONSAL/ GRANADA

Pérdidas millonarias, aún no cuantificadas, reporta la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) por el robo de medidores de agua potable en la ciudad de Granada. Se estima que a diario se registran entre seis y siete robos.

Alarmados se encuentran los habitantes de varios sectores tras la robadera, situación que está creando inconvenientes a los usuarios.

Villa Sandino, Calle Morazán, Pueblo Chiquito, La Pólvora, La Islita, El Cementerio, Villa Tepetate y otros barrios, son los más afectados.

En Pueblo Chiquito el robo de un medidor ocurrió al mediodía de ayer. Marcelino Vega denunció que se estaba bañando y de repente no salió más agua del grifo. “Me salí a ver el medidor porque supuse que me habían cortado el agua, pero el susto fue cuando vi el chorro de agua donde estaba el medidor y ya se lo habían robado, fue en fracciones de segundos”, dijo el señor.

En la calle Morazán los afectados son siete dueños de casa. “Aquí nos han robado los medidores en la madrugada, por lo general escribo de noche y hace dos noches me percaté que no había agua de un momento a otro y pude constatar que acababan de desprender el medidor, sólo el chorro de agua me dejaron”, explicó Mariano Marín Pérez, quien habita en esa calle.

Maritza Tellería, de la oficina de divulgación y prensa de Enacal central, explicó que hay coordinaciones con la Policía y que por el momento no instalarán medidores, pues se los robarían de nuevo. Dijo que la situación ha generado pérdidas millonarias a la empresa, aunque no detalló crifras.

INSEGURIDAD CIUDADANA

El profesor Uriel Castillo, habitante de la calle Morazán, hizo un llamado urgente a la Policía, pues atribuye estos robos a la falta de presencia policial en la zona.

Dijo que, además, en este sector cuatro personas han sido objeto de robos con fuerza.

Otro problema que enfrentan los vecinos de esta calle es el robo de baterías de los autos aparcados y aseguran que hay un tope en La Sabaneta.

En esa calle hay unos 10 inhalantes de pega que, además de causar zozobra, usan las aceras de dormitorio y servicios higiénicos.

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