CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Once madres, que durante mucho tiempo realizaron la labor de picar piedras a orillas de la vía Chinandega-El Viejo y de traslado de diferentes objetos en un carretón de caballo, tendrán ahora nuevas herramientas para garantizar la subsistencia de su familia y se espera que dejen de dedicarse a ese trabajo pesado que muchas veces “compartían” con sus pequeños hijos.
En la carretera Chinandega hacia El Viejo hay al menos cinco empresarios que ofrecen el trabajo de picar piedras, material que luego es vendido a los constructores.
Por un bidón lleno de piedra triturada el empresario paga doce córdobas. Ese trabajo implica una jornada ardua para los trabajadores, que mazo en mano deben realizar esta labor.
Las mujeres, provenientes del reparto Alex Centeno, conocido como Santa Patricia, además de Montserrat y Colonia Gracsa, son beneficiarias del proyecto Piedrín, denominado así por las labores que realizaban al picar piedras.
- A través del proyecto Piedrín el Ministerio de Educación se encargó de nivelar académicamente a los pequeños, hijos de madres que se dedicaban a triturar piedra, y garantizó la estadía en los respectivos centros educativos de sus repartos y barrios.
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Las beneficiadas recibieron un curso de corte y confección y manualidades y, además, máquinas de coser, herramientas y materiales e iniciarán labores hoy en un área que les entregó la municipalidad, en el segundo piso del mercado central de Chinandega.
El Ministerio del Trabajo (Mitrab) considera esa labor como una de las peores formas de trabajo.
Las beneficiarias concluyeron el curso esta semana y de inmediato recibieron el respectivo certificado de manos de la ministra del Trabajo, Janet Chávez; el Alcalde de Chinandega, Enrique Saravia, y el secretario político, Indalecio Pastora.
LES ENTREGAN HERRAMIENTAS
“Se les ha entregado las herramientas compuestas de máquinas industriales de pedal y eléctricas (once), también 2 mil 100 yardas de telas azulonas para la elaboración de sábanas, cortinas, hamacas, sacos, rollos, manguillos, planchadores y el kit de herramientas”, mencionó Cándida Rosa Rodríguez, delegada del Mitrab.
“Previendo las experiencias de otros emprendedores, cada una tiene su máquina, herramientas y materiales para trabajar, pero la escritura que se emitió indica que todo esto pertenece a una sociedad”, precisó la delegada.
Las mujeres prevén trabajar y comercializar sus productos o exponerlos en un sitio de la zona baja del popular centro de compras.
El proyecto Piedrín involucró al Ministerio de Salud (Minsa), que realizó revisión médica a 30 niños y adolescentes hijos de las once mujeres beneficiadas con el proyecto.
La mayoría de estos niños y adolescentes laboraban junto a sus madres picando piedras.
CON OPTIMISMO
Con mucho optimismo, el adolescente Felipe Santiago Espinoza, originario de colonia Gracsa, dijo que el proyecto es de gran ayuda para su madre y para ellos, pues podrán ir con tranquilidad a clases.
“Estoy en quinto grado, me atrasé, pero quiero salir adelante”, señaló el jovencito.
Petrona Francisca Ordóñez, de la colonia Gracsa, dijo que le tocaba laborar con un carretón de caballos, con él acarreaba todo tipo de objetos, incluso basura.
Como beneficiaria del proyecto Piedrín agradeció el haber aprendido costura básica para apoyar a sus cuatro hijos.
También se refirió a los niños que laboran en el basurero municipal, en el que se pretende realizar un vertedero con apoyo de la Unión Europea, para que los padres que ahí trabajan utilicen una máquina seleccionadora de desechos.
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