Las tres víctimas localizadas en la comunidad de Cárdenas mostraban huellas de tortura. LA PRENSA/ARCHIVO R. VILLARREAL

Vídeo de secuestro no está muy claro

No está muy claro el vídeo que tiene en su poder la Policía sobre las personas que se llevaron de la gasolinera de Nejapa a Wilfredo Barraza junto con José Ángel Varela Mendoza, de 63 años y su hijo José Ángel Varela Castro, de 23, ejecutados posteriormente en una comunidad de Cárdenas.

No está muy claro el vídeo que tiene en su poder la Policía sobre las personas que se llevaron de la gasolinera de Nejapa a Wilfredo Barraza junto con José Ángel Varela Mendoza, de 63 años y su hijo José Ángel Varela Castro, de 23, ejecutados posteriormente en una comunidad de Cárdenas.

Debido a ello, las autoridades policiales buscan una forma de observar mejor el vídeo y así tratar de identificar a las personas que el viernes 8 de octubre se llevaron con lujo de violencia a los ahora fallecidos.

La jefa de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), comisionada mayor Glenda Zavala, confirmó —como dijo el domingo pasado el subdirector de la Policía, comisionado general Horacio Rocha—, que el vídeo lo tienen en su poder y que tratan de revisarlo muy bien.

La jefa policial prefirió no referirse a los posibles nombres de los hondureños que habrían sido secuestrados en el país por el grupo de Barraza, porque no descartó que se trate de nombres falsos. La funcionaria también indicó que en ese caso verifican todo, por dónde salieron del país, si fue vía terrestre o aérea como se rumora. “Estamos revisando registros” , indicó la jefa policial. Señaló que también están verificando todo tipo de información que encuentran en las investigaciones.

La intención, dijo, es realizar una investigación objetiva y veraz.

Un ex oficial de la Policía que prefirió omitir su nombre, con vasta experiencia en el tema, aseguró que los signos de tortura en las víctimas indican que esto fue para obligarlos a revelar algo. Pero a su criterio, independiente de los vínculos que alguno de ellos pudo tener con grupos mafiosos, la Policía está obligada a esclarecer este hecho.

Fuentes extraoficiales sostienen que entre los múltiples antecedentes que se le atribuyen a Barraza está un caso de secuestro extorsivo a ciudadanos colombianos, a los que supuestamente para cobrar un rescate habría enviado a sus agrupaciones pedazos de dedos o de orejas de los secuestrados.

Consultada la noche del lunes, la directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, dijo: “Mirá, Barraza era un persona con un historial delictivo muy grande, que ha participado en cosas similares, si no ésta, y en cosas muy graves”.

La jefa policial refirió el lunes que están ante un caso complejo, por los antecedentes delictivos de todas las personas involucradas en el mismo, quienes entran y salen del país y operan desde otros países de la región. Y también vinculadas con varios cárteles de la droga, tanto de la región como de México.

Granera expresó su disposición de poner los mejores esfuerzos para evitar que el crimen organizado se asiente en el país.

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