Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
El grupo de personas que protestan desde hace 11 días frente a casa presidencial, pidiendo la presidenta Laura Chinchilla derogue un decreto que avala la minería Crucitas, se redujo a tres desde el fin de semana.
El ayuno que hoy se llama huelga de hambre, es realizado por los ambientalistas Rosibel Porras, de 51 años, Andrés Guillén, de 23 años y David Rojas, de 25 años; los tres son integrantes de la Coordinadora Ni Una Sola Mina.
El ayuno lo iniciaron 12 personas el pasado 4 de octubre, pero la mayoría ha abandonado la protesta principalmente por recomendaciones médicas para evitar daños a sus vidas.
Lo que exigen a la mandataria Laura Chinchilla, es derogar un decreto ejecutivo de hace dos años, que declaró de interés público y conveniencia nacional la mina.
Los huelguistas se quejan de la indiferenciade las autoridades, úes aún no han obtenido reacción oficial a su protesta.
Porras dijo sentirse bien, pero con mucha debilidad e inflamaciones en la spiernas. «El frío nos afecta más ahora, después de 224 horas en huelga de hambre», añadió.
«Estamos aquí en pie de lucha y llamamos principalmente a las y los jóvenes a apoyarnos, a que se unan a esta causa, que defendamos a la Madre Tierra que no aguanta más devastaciones. Hay que parar esto, agregó, pero hay que hacerlo ya por el bien de Costa Rica y de las futuras generaciones», expresó Porras.
Para esta noche, a las 7, se hará en el improvisado campamento un concierto llamado «Sonámbulo» en el que participarán varios artistas nacionales.