Varios días después que la jefatura policial hizo oficial el retiro de tres comisionados mayores de las filas policiales, oficiales de base de esa institución aseguran que los mismos no llenaron las expectativas existentes entre ellos. Los uniformados de base no sólo esperaban que el número fuese mayor, sino que en esa decisión las autoridades incorporaran a otros oficiales superiores que no se han caracterizado por una buena gestión.
Los uniformados que por razones obvias pidieron omitir sus identidades señalan que en un sector de la Policía esperaban que varios de los oficiales intermedios que fueron ascendidos a comisionados mayores durante el aniversario de la institución, en septiembre pasado, estarían incluidos en ese grupo de los que pasaban a la vida civil. Y que era con ese propósito que estaban siendo ascendidos al grado inmediato superior. Lo que no fue así.
Según los informantes, varios de los ascendidos —bajo el amparo de “que son disciplinados y leales” al partido de gobierno—, han maltratado a sus subordinados.
Recordaron que varios de estos casos han trascendido públicamente, no sólo porque los afectados han recurrido a organismos de derechos humanos, sino porque las denuncias han aparecido en los medios de comunicación, y otros porque gozan de cierta protección de algunos jefes policiales.
Los comisionados mayores que pasaron a retiro fueron: Douglas Zeledón, Óscar Hernández Paniagua y Miguel Ángel García, conforme al acuerdo presidencial 229-2010.
Zeledón fungía como jefe de León, García era ex jefe de la desaparecida Unidad Anticorrupción, desmontada por órdenes del presidente Daniel Ortega y Hernández en control de inspectores.
Los denunciantes demandaron a la jefatura de la institución que revise la situación que ocurre en algunos distritos y en algunas direcciones de la jefatura nacional, y que muchas veces están siendo sostenidas aún en perjuicio de la institución.
Aclararon los denunciantes que esto no significa que están pidiendo que permitan que salgan de las filas oficiales con experiencia, pues también hay funcionarios honestos y capaces que trabajan con lealtad y profesionalismo.
Por otra parte, los agentes de base también demandan al presidente Daniel Ortega que “valore al cuerpo policial” y les revise el salario, pues señalan que el bono de 500 córdobas no es considerado salario como tal.
Según explican, a la hora de fallecer uno de ellos, pues se trata de una profesión de constante riesgo, “los haberes” que les otorgan es en base al salario real que reciben y esa suma no está incorporada al salario.
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