Por Lee Keath y Bassem Mroque
BINT JBEIL/LÍBANO/AP
En los umbrales de su archienemigo Israel, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad dijo el jueves a miles de simpatizantes de la milicia islámica Jezbolá que se sentía orgulloso por su lucha, mientras helicópteros israelíes sobrevolaban a la distancia.
Estados Unidos e Israel calificaron el viaje del iraní como una provocación intencional que socava la soberanía del Líbano.
Irán tiene una relación de casi 30 años con Jezbolá, al que le otorga millones de dólares en fondos cada año y, según se estima, gran parte de su arsenal. El grupo islámico tiene un apoyo firme entre los chiíes y controla varias regiones del Líbano, que funcionan casi como un estado independiente dentro del país.
«Ustedes demostraron que su resistencia, su paciencia, su firmeza fueron más fuertes que todos los tanques y aviones de combate del enemigo», dijo Ahmadinejad en el mitin en un estadio en la población de Bint Jbeil, a poco más de tres kilómetros (dos millas) de Israel.
«El pueblo de Irán seguirá a su lado, al igual que toda la gente de esta región», agregó el mandatario, ante miles de seguidores de Jezbolá con banderas del Líbano, Irán y la milicia.
Dos helicópteros artillados israelíes sobrevolaban la población de Moshav Avivim, al otro lado de la frontera, según vio un periodista de The Associated Press. Más allá de eso, la presencia de militares israelíes parecía mínima. Las fuerzas armadas no hicieron declaraciones.
Ahmadinejad llegó al Líbano el miércoles en su primera visita de estado y recibió una eufórica bienvenida en un acto que organizó Jezbolá. Pero su llegada alimentó los temores de muchos libaneses, sobre todo los cristianos y suníes, de que Irán y Jezbolá buscan imponer sus decisiones al país y podrían llevarlo a un conflicto con Israel.
En la carretera al sur, escolares repartían folletos que indicaban la ruta a Bint Jbeil, que tiene un significado especial en el Líbano. El pueblo fue una de las zonas más devastadas por la guerra del 2006 entre Israel y Jezbolá e Irán invirtió mucho dinero para ayudar a la reconstrucción.