Azucena Castillo. LA PRENSA/ARCHIVO/G. Flores

APEN: El país puede cultivar los dos cafés

La polémica, causada por la promoción del café robusta en Nicaragua, ha sido provocada, sobre todo, por desinformación, valora Azucena Castillo, ex ministra de Fomento, Industria y Comercio, y actual gerente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).

La polémica, causada por la promoción del café robusta en Nicaragua, ha sido provocada, sobre todo, por desinformación, valora Azucena Castillo, ex ministra de Fomento, Industria y Comercio, y actual gerente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).

Castillo, quien ha participado en varias negociaciones de tratados comerciales, considera que el cultivo de esa variedad de café no afectaría la imagen del país, y mucho menos la imagen del café arábiga, principal producto de exportación. Es por ello que no comparte la idea de prohibir mediante una ley la producción de robusta.

“En mi opinión, conociendo un poco de los mercados internacionales, cuando un país tiene posibilidades de diversificarse sin menoscabo de sus capacidades que ha desarrollado, sino que vendría inclusive a contribuir más en el incremento de sus exportaciones, eso debe ser decidido por quienes van a invertir en eso”, opina.

¿Considera que el café robusta dañaría la imagen del café de Nicaragua ante los compradores internacionales?

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  • Mientras el café arábiga se cultiva a una altura de 1,500 metros sobre el nivel del mar, el robusta se produce desde el nivel del mar hasta 500 metros arriba.
La cereza madura del café arábiga dura entre seis y ocho meses, y su costo de producción por quintal es mayor de 80 dólares, mientras que la del robusta dura ente 9 y 11 meses y su costo de producción por quintal es de 40 dólares.

El café robusta se usa, principalmente, para producir café soluble y mezclas.

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No veo yo cómo un gobierno pudiera prohibirle a privados si deciden invertir, si producir, o que se inicien en eso muchos productores que no son cafetaleros, iniciar a invertir en una nueva variedad… Eso no tiene por qué venir contra los intereses ni dañar la imagen y la capacidad que el café arábigo… Tenemos cartas de los principales compradores de café de Nicaragua, como Smucker Company, que es el principal comprador de café verde, y dicen que por muchos años han comprado y continuarán comprando café nicaragüense… y dicen que se han dado cuenta de los esfuerzos que está haciendo Nicaragua para desarrollar el café robusta y que consideran que de ninguna manera eso va a cambiarles su opinión sobre el café arábigo.

¿Prohibir este café limita la libertad empresarial?

Yo creo que la libertad de producir y trabajar, siempre y cuando no vaya contra los intereses de la salud, del medio ambiente o de la moral, son actividades libres, eso es lo que dicta la doctrina del mercado internacional… El café robusta tiene un mercado, cerca del 40 por ciento del café que se consume en el mundo, unos 70 millones de quintales, y no implica bajo ningún momento sustituir áreas de café arábigo por robusta, sino al contrario, quienes quieran meterse a ese nuevo cultivo, eso le significaría al país, con un precio de 70 dólares por quintal, unos 140 millones de dólares en ingresos, en adición a lo que produce el otro café, que son cerca de 300 millones de dólares…

Los productores de café arábiga muestran temor de que el robusta contamine a esa variedad…

Hemos hecho una investigación y no hay ningún problema, y se ha comprobado en países que cultivan los dos cafés, como es Brasil, Kenia, Tanzania, Guatemala, Indonesia… ninguno de esos países ha sufrido disminución de su calidad en arábiga, continúan exportando y produciendo arábiga a la vez que producen robusta… Cuando viene al país algo nuevo es natural que se produzcan esas dudas, por falta de información… Yo digo que se puede contribuir a una visión más clara de esto con la creación de un foro, donde se invite a expositores expertos, provenientes de países de preferencia, que produzcan tanto café arábigo como robusta y participen los diversos sectores relacionados con la caficultura en Nicaragua.

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