Por Jeniffer Castillo Bermúdez
La actitud de Telémaco Talavera, rector de la Universidad Nacional Agraria (UNA), al «donar» al Gobierno 45 de las 195 manzanas de la finca Santa Rosa, no denotó más que «servilismo» al partido de gobierno y poca «intención de velar por el estudiantado» de esta casa de estudios.
Estas tierras, donde por años han funcionado los laboratorios de la Facultad de Ciencia Animal (FACA), en los próximos cuatro meses serían poblados por los damnificados que permanecen hacinados en albergues, producto de la crecida del nivel del lago Xolotlán, en Managua.
Esta decisión es totalmente rechazada por los estudiantes de esta facultad, que rondan los 600, por eso ayer paralizaron el tráfico de la Carretera Panamericana Norte, frente al recinto universitario.
«La meta es tener esto listo en cuatro meses. La finca tiene 195 manzanas y no habrá afectación para la parte académica. Se va a cambiar la posición de los módulos actuales, la misma Alcaldía de Managua lo va a hacer», prometió Talavera.
NO QUIEREN A TALAVERA
Los estudiantes ayer manifestaron su rechazo hacia las decisiones que toma el partido gobernante encabezado por el presidente Daniel Ortega. Por ejemplo, una de las manifestaciones fue decomisar todas las banderas rojinegras que portaban los vehículos que transitaban la zona.
Extraoficialmente se conoció que existe una presión directa de parte del Gobierno, que orientó a Talavera que entregara parte del terreno en la que ya han hecho inversiones con el seis por ciento constitucional.
Con esto, Ortega habría resuelto la promesa de reubicar a los damnificados por las lluvias. «No hay presión porque si fuera presión el Gobierno dice lo tomo y punto, decretos aquí sobran en este país», indicó Carlos Ruiz, decano de la Facultad de Ciencia Animal.
En lo que va de este año, la UNA ha invertido en los laboratorios de la FACA más de 500 mil córdobas. En este año, esta casa de estudios recibió un presupuesto superior a los 173 millones de córdobas.
«El Gobierno lo que asegura es que ellos van a trasladarnos con nuevas instalaciones, más bien la universidad gana, porque si es una instalación que ya la tenemos con cinco o siete años de deterioro y te la van a hacer nueva, pues tendremos nueva infraestructura», señaló Ruiz.
QUEJAS LE LLUEVEN A TALAVERA
Los universitarios en protesta cuestionaron la decisión tomada por Talavera, pues consideran que fue totalmente política y dista mucho de velar por los estudiantes.

Zuleyma Sequeira, estudiante de Medicina Veterinaria, señaló: «No es posible que nuestro rector no nos tome en cuenta a nosotros los estudiantes que somos quienes hacemos uso de estos laboratorios, si estando en esta ubicación hay dificultades con el transporte, qué podemos esperar si deciden llevarnos a otro lugar que está más alejado de nuestras aulas de clases».
Por su parte Meyling Meléndez, estudiante de Medicina Veterinaria, indicó que la zona es muy peligrosa y teme que con la llegada de personas ajenas a la universidad la seguridad estudiantil empeore.
«Van a darnos una finca que está en Santa Elena, vamos a mover ganado hacia Santa Elena, no vamos a mover estudiantes a Santa Elena. Van (los estudiantes) a Las Mercedes que está a cinco kilómetros de la Carretera Norte y Santa Elena está a dos kilómetros, lo cual es más factible. En cualquiera de las fincas van a realizar las prácticas», afirmó Ruiz.
En el lugar en disputa funcionaban dos unidades de producción técnica de ovinos y caprinos, según comentó la responsable de esta área, Rosario Rodríguez.
SEGUIRÁN PROTESTANDO
Las protestas continuarán hasta que Talavera no revierta la decisión tomada recientemente.
Ayer los universitarios de la UNA mostraron su capacidad de afectar el tráfico hasta por siete horas seguidas.
Las autoridades universitarias suspendieron las clases al conocer sobre la protesta, pero se desconoce si hoy serán suspendidas nuevamente.