El motivo que llevó a los asesinos a segar la vida a tres personas en el sector de Cárdenas, Rivas, parece que es la parte que todavía no calza en las investigaciones de la Policía, de acuerdo con lo expresado por la jefa de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), comisionada mayor Glenda Zavala.
Sin embargo, fuentes extraoficiales sostienen que aparentemente las autoridades policiales han conocido que la triple ejecución pudo ser en respuesta al robo de al menos 400 mil dólares que una de las víctimas habría efectuado hace unos dos meses a narcos hondureños.
Esto habría llevado a los hondureños a regresar al país para pasarle la cuenta al tumbador de droga, que aparentemente fue uno de los fallecidos: Wilfredo Barraza Larios. Aparentemente la Policía cuenta con el nombre de un nacional sospechoso de haber contactado a los hondureños, quienes habrían utilizado como señuelo otra venta de droga.
Y aunque las autoridades policiales no se atreven a decirlo, las formas en que fueron encontrados los cuerpos reflejan que el triple crimen fue resultado de una vendetta.
La jefa de la DAJ se limitó a referir que Barraza “siempre anduvo en actividad peligrosa”. En el lugar del crimen la Policía Nacional encontró 36 casquillos de bala calibre 9 milímetros.
Los tres cuerpos presentaban más de dos disparos en la cabeza. Pero el cuerpo que demuestra que los asesinos actuaron con más saña fue el de Barraza, con golpes en el ojo derecho que le llegó a desfigurar parte del rostro, la mano izquierda casi desprendida y orificios de bala en el abdomen, tórax y cabeza.
La jefa de la DAJ, comisionada mayor Glenda Zavala, aseguró que el equipo que investiga este caso “es muy profesional, muy técnico y responsable”, lo cual “siempre nos ha caracterizado en el trabajo nuestro”.
Sobre algunos señalamientos efectuados por algunos familiares de las víctimas, que indicaban el supuesto involucramiento de miembros de la Policía en el caso, Zavala reiteró: “Ayer (el domingo) le decía, aquí se trabaja con evidencias. Lo que encontremos en la escena del crimen y actos de investigación (…) nos basamos en evidencias que nos permitan llevar el esclarecimiento del caso y que permita identificar a los autores. Lo que salga eso lo verificamos”.
”En este caso sí trabajamos con evidencia y buscamos resultados muy claros”, insistió la funcionaria policial, quien llamó a la población a mantener su confianza en la Policía, que “somos muy responsables en el trabajo”.
Al consultarle a Zavala si estos hechos demuestran que ha habido un aumento en la actividad del crimen organizado en el país, ella se limitó a referir que “el trabajo nuestro ha sido evitar que aquí se vaya a establecer el crimen organizado en nuestro país”.
“No vamos a permitir que se establezca el crimen organizado, y la prueba está, pues, que hemos dado golpes, hemos venido desarticulando, hemos venido golpeando la estructura de logística de algunos cárteles que se han querido establecer en el país”, agregó la jefa de la DAJ.
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OTRAS DOS VÍCTIMAS SIN ANTECEDENTES
La diferencia en esta investigación la hacen las otras dos víctimas, José Ángel Varela Mendoza, de 63 años y su hijo José Ángel Varela Castro, de 23. La comisionada mayor Zavala confirmó que en los registros policiales no existen antecedentes delictivos. “En archivos policiales hasta el momento no se registran antecedentes”, dijo Zavala.
Nubia Benita Castro, esposa y madre de los Varela, había denunciado la desaparición de sus parientes en el Distrito Dos de la Policía, luego que éstos no regresaron a su casa el viernes pasado, de donde salieron hacia Ticuantepe. Posteriormente trascendió que éstos fueron secuestrados en la carretera a Masaya.
CASOS MENCIONADOS
Otras fuentes policiales que conocen del historial de Barraza dijeron que en el año 1998 aproximadamente éste se vio involucrado en el secuestro de un ciudadano originario de San Miguelito, a quien trajo a Managua y le robó unos 100 mil córdobas.
Igualmente en el 2003 registran un autorrobo que éste se habría planificado en la carretera a Los Brasiles.
En esa ocasión, dijo el informante, Barraza alegaba que le habían robado 150 mil dólares. La Policía descubrió que era un dinero obtenido en negociaciones ilícitas que éste había efectuado, dijo el informante.
“Normalmente éste realizaba transacciones con narcotraficantes a quienes les prometía vender droga y en el momento no les entregaba nada”, confió la fuente policial.
Consultada la jefa de la DAJ sobre estos casos mencionados, ella manifestó: “Es posible, los antecedentes están por secuestro, sí, él tiene varios secuestros(…), él anduvo en un ambiente delictivo peligroso. Es la verdad. Siempre anduvo en actividad peligrosa”.
INTENTARON MATARLO EN LA CÁRCEL
De acuerdo con una de las fuentes policiales, cuando Barraza guardó prisión, las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional (SPN) detectaron planes para asesinarlo, pero el intento fue sofocado porque lo previnieron a tiempo.
“En la cárcel se vio emproblemado”, indicó la fuente.
Sobre los antecedentes delictivos de Barraza, Zavala reiteró que se trataba de una persona con un amplio historial.
Mencionó la jefa policial homicidios, asesinatos, secuestros extorsivos y robo con intimidación, por los que el fallecido fue procesado y puesto a la orden de la autoridad competente.
El último caso fue en 2007 por el cual fue condenado por transporte de droga . Y que en el presente año recuperó su libertad por un indulto gestionado por el diputado Salvador Talavera, en la Asamblea Nacional.
Aunque el caso es investigado únicamente por un equipo de la Policía Nacional, se conoció que en el terreno se mantiene inteligencia militar tratando de conocer mayores elementos del caso, sobre cuyos avances las autoridades policiales se mantienen en reserva.
REITERA INVESTIGACIONES POR BUEN CAMINO
La jefa de la DAJ se limitó a reiterar ayer que las investigaciones “van por buen camino”, como lo dijo el domingo, pues según la funcionaria, tienen indicios que les llevarán a obtener pronto resultados en la investigación.
“Estamos trabajando”, dijo la funcionaria, quien señaló que buscan contar con un resultado lo más pronto posible. No obstante, la jefa policial prefirió no referirse a posibles sospechosos o de personas capturadas en el caso para no entorpecer las investigaciones.
Consultada sobre las pistas probables encontradas en la escena del crimen, la funcionaria policial insistió: “Vamos por buen camino, tenemos suficientes indicios para poder esclarecer el caso”.
El domingo pasado Zavala aseguró que en la escena del crimen fueron encontrados dos tacos rectangulares con cinta adhesiva color negro, con el distintivo de una lagartija que, al hacer la prueba de droga, dio negativo. Se conoció que lo encontrado en el lugar fueron dos tacos de jabón. Los mismos fueron dejados junto con los cadáveres.
El pasado mes de septiembre el jefe de la Cuarta Región Militar del Ejército de Nicaragua, coronel Javier Martínez, aseguró que los narcotraficantes siguen usando el lago Cocibolca como una ruta para introducir droga al país por las costas de los departamentos de Chontales, Granada y Rivas.
Martínez aseguró que por informaciones obtenidas por el trabajo de inteligencia han conocido además que los narcotraficantes usan la isla de Ometepe “como parada temporal”, para luego seguir a las costas mencionadas.
En ese momento dijo que trata de determinar los métodos de trabajo y las formas que están empleando los narcotraficantes, para acceder a través del los ríos Niño y Toro desde Costa Rica, la vía del lago como ruta para introducción de droga hacia el interior del país.
En esa ocasión también reveló que han conocido que los narcotraficantes han entrado en contacto con personas dedicadas a tumbar droga, para garantizar el pase de la misma por el interior del país.
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