Por: Josué Bravo
CORRESPONSAL /COSTA RICA
Dos nicaragüenses fallecieron en circunstancias distintas el fin de semana en Costa Rica, mientras que el cadáver de otro nica, que estaba desaparecido apareció en un río ubicado en el Atlántico del país.
La noche del sábado, en Horquetas de Sarapiquí, en el Atlántico de Costa Rica, falleció atropellado por un motociclista Juan Martínez Amador. El nicaragüense de 50 años, fue arrollado a las 9:15 de la noche a unos 4 kilómetros de su casa, cuando se dirigía a la casa de un amigo para ver un partido de fútbol.
Amador quedó tendido boca abajo en la vía pública, donde la Cruz Roja lo declaró fallecido.
Horas después, en Tejarcillos de Alajuelita, al sur de San José, Mario José López Marenco, de 29 años; falleció apuñalado por otro nicaragüense tras salir de un bar.
La policía aún no ha dado informes concretos de su victimario, pero maneja que en media calle, la madrugada del sábado, ambos en estado de ebriedad discutieron y luego se liaron a golpes.
López Marenco recibió al menos 4 puñaladas en el pecho, según informes preliminares, falleciendo en el lugar.
El sábado también, tras dos días de búsqueda, la Cruz Roja encontró sin vida al peón agrícola Francisco García, de 30 años, quien había sido arrastrado por la corriente del río Reventazón, en Saraíquí.
Al momento de desaparecer, este nicaragüense viajaba en lancha con hermanos y compañeros de trabajo, pero como habían olvidado la llave de la embarcación en tierra, se lanzó al río para ir a traerla y no se supo más de él.
Aparentemente García estaba en estado de ebriedad. Su hallazgo se dio a dos kilómetros río abajo desde donde se lanzó al río.