Acribillan a menor de siete balazos

Hasta la tarde de ayer la Policía no había detenido a ningún sospechoso del crimen del adolescente Franklin Alberto Benavides, de 17 años, cuyo hecho se registró la madrugada de ayer mismo en el barrio Jorge Dimitrov. La Policía y testigos señalan como presuntos autores del homicidio a miembros de la pandilla “Los Galanes”. Según información policial, el adolescente recibió siete balazos, cinco de ellos con orificio de salida.

Hasta la tarde de ayer la Policía no había detenido a ningún sospechoso del crimen del adolescente Franklin Alberto Benavides, de 17 años, cuyo hecho se registró la madrugada de ayer mismo en el barrio Jorge Dimitrov.

La Policía y testigos señalan como presuntos autores del homicidio a miembros de la pandilla “Los Galanes”.

Según información policial, el adolescente recibió siete balazos, cinco de ellos con orificio de salida.

Los testigos del homicidio indicaron que el ahora occiso iba en compañía de tres sujetos cuando siete pandilleros los emboscaron en una esquina.

TESTIGO OCULAR

“Escuchamos una balacera a eso de la 1:00 a.m. y vimos a “Los Galanes”, con pistolas, AK y escopetas. Ésos andan armados hasta los dientes”, comentó una de las personas que observó el crimen, quien por temor a represalias prefirió omitir su nombre.

Horas antes de su muerte Franklin estuvo en el Malecón de Managua ingiriendo licor con un grupo de amigos, según datos de la Policía.

Agentes de la subdelegación Uno de la Policía se presentaron ayer a la escena del crimen para recoger pistas sobre los autores del hecho.

Pobladores del barrio Jorge Dimitrov, considerado uno de los más peligrosos de la capital, sostuvieron que el asesinato de Franklin “sólo era una pasada de cuentas”.

“Hace dos semanas mataron al sobrinito de Franklin. Eso es pleito entre familias y es venganza”, dijeron los vecinos.

ATADO DE LAS MANOS

Otro homicidio se registró la madrugada de ayer en la comunidad de El Timal, en Tipitapa. Justo Pastor Sobalvarro Ruiz, de 78 años, fue encontrado en su vivienda atado de las manos y con un trapo en la cabeza. Se presume que el móvil del asesinato fue por pleitos de tierras.

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