CHILE/EFE
Las autoridades chilenas buscaban ayer asegurar un “rescate tranquilo” de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto en el norte del país, mientras los mineros pugnan por ser los últimos en ser evacuados a la superficie, afirmaron fuentes oficiales.
El ministro chileno de Minería, Laurence Golborne, dijo a los periodistas que se harán todas las pruebas necesarias a los equipos “para tener un rescate tranquilo”.
“Todavía no hemos rescatado a nadie, seguimos trabajando siempre pensando en prevenir cualquier situación compleja”, remarcó.
“Hoy día hay un ambiente tranquilo, con expresiones de alegría y gente que se olvida que estamos en una tarea de rescate”, indicó Golborne en un encuentro con medios españoles.
Sin embargo, recordó que durante los primeros diecisiete días después del accidente, mientras no se sabía nada de los mineros, había una situación “completamente distinta y de un nivel de dramatismo y dolor que yo no he experimentado en mi vida”.
Con sus gestiones al frente de las labores de rescate el ministro se ha ganado el cariño de las familias y ha logrado un vertiginoso aumento en su popularidad, aunque él rehúye los elogios y sólo piensa en sacar a los 33 mineros de las entrañas del yacimiento.
“Aquí no hay nadie que tenga capas ni superhéroes, aquí hay un grupo humano que ha tenido una experiencia límite y unas familias que han sufrido tremendamente con ese proceso», indicó.
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“Probaremos todo lo necesario para estar tranquilos”, dijo Golborne a los periodistas en las afueras de la mina San José, en la que desde hace más de dos meses transcurre el drama de los mineros, atrapados a 700 metros de profundidad.
En tanto, el ministro de Salud de Chile, Jaime Mañalich, señaló que al explicarles a los obreros cómo será su rescate y las precauciones que se tomarán, varios de ellos le han manifestado su deseo de ser los últimos en salir del yacimiento.
LOS MÁS FUERTES DE ÚLTIMO
El plan de rescate, según las autoridades, implica sacar primero a los trabajadores más hábiles, después a los más débiles y finalmente a los más fuertes.
Este domingo comenzó el “encamisado” (revestimiento) con tubos de acero de los primeros 96 metros del conducto de evacuación y, tras las primeras horas de labor, Golborne reiteró que el inicio del rescate “continúa estimándose en torno al miércoles” y que sacar a los 33 requerirá unas 48 horas.
Sin embargo, Golborne puntualizó que la operación “se puede atrasar o adelantar”, según el resultado de los ensayos.
“Puede ocurrir lo antes posible dentro de este período, sobre todo considerando que vamos a hacer algunas pruebas con la cápsula vacía”, explicó el ministro, quien agregó que el encamisado se está realizando “tal como estaba previsto”.
Los mineros serán izados hasta la superficie en una cápsula diseñada y construida especialmente por la Armada Chilena.
“Queremos avanzar lo más rápido posible, pero sin dejar de lado las medidas de seguridad para rescatar con vida a estas personas, sin ninguna contingencia”, recalcó Golborne.
“Vamos a probar lo que sea necesario para estar tranquilos y que todo funcione como hemos previsto. No tenemos una especificación de tiempos de prueba”, agregó.
TODOS QUIEREN SER EL ÚLTIMO
Según André Sougarret, el responsable del equipo de rescate, el revestimiento del pozo en el tramo previsto finalizará aproximadamente a las 09.00 hora local (12:00 GMT) del lunes, y a partir de ese momento durante dos días se instalarán los elementos para evacuar a los mineros.
Mientras tanto, el plan C, a cargo de la perforadora petrolera Rigg-421, que abre un conducto de 66 centímetros de diámetro, sigue excavando y está a 447 metros de profundidad.
No así el plan A, el de la perforadora Strata 950, que fue detenido a los 600 metros, porque abría un ducto muy estrecho que después habría sido necesario ensanchar.
En los preparativos para el rescate, Mañalich reveló hoy que al conversar con los mineros uno de ellos le dijo: “Ministro, yo quiero ser el último en salir”, momento en que se desató un debate entre varios mineros que también quieren ser los últimos en abandonar el refugio donde ya llevan 66 días.
Esto, según Mañalich, refleja la solidaridad y el compañerismo que existe entre los trabajadores.
Aún no está determinado el orden de salida de los mineros, toda vez que se trata de una decisión que se tomará de común acuerdo entre las autoridades y los propios trabajadores.
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