QUITO/AP
El vicepresidente Lenin Moreno reiteró este domingo que durante la rebelión de la policía contra el mandatario Rafael Correa recibió pedidos para que tomara el poder, pero que él los rechazó, al contrario de vicepresidentes anteriores que fueron desleales y asumieron el cargo durante contingencias políticas, aseguró.
Moreno entrevistado en el canal Ecuadortv fue consultado respecto a sus declaraciones en una reciente entrevista concedida al diario argentino Clarín en las que reveló que el 30 de septiembre, durante la rebelión de la policía recibió pedidos para reemplazar a Correa en el gobierno.
Entonces apuntó que no fueron pedidos directos de los sublevados, sino «de la típica persona que no está de acuerdo con el Presidente de la República y manifiesta eso de ‘Vicepresidente, aproveche y asuma»’.
En la entrevista con Ecuadortv, Moreno señaló que «ha sido tradición veterana de los mandos medios y vicepresidentes estar como zopilotes (ave carroñera) a la expectativa de que un presidente se desestabilice».
«Eso ya cambió, esta es otra época … Yo soy leal con un proyecto y soy leal también al hombre que dirige ese proyecto», agregó.
El vicepresidente no ha querido identificar a los autores de las llamadas pero sí recalcó que rechazó las propuestas.
«Terminaré mi mandato junto con él (presidente Correa) y para mi es debut y despedida», agregó al anunciar que en el 2013, cuando termine el período para el que fue electo el actual régimen, se retirará de la vida política.
En anteriores ocasiones cuando fueron defenestrados los presidentes Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez, sus vicepresidentes fueron posesionados como mandatarios dado que la constitución contempla la figura de sucesión. En administraciones de décadas anteriores también hubo versiones de ambiciones de vicepresidentes para reemplazar al mandatario de turno.
El 30 de septiembre, Correa fue agredido durante una sublevación de la policía por reivindicaciones salariales por lo que fue obligado a refugiarse en un hospital cercano. Diez horas más tarde, un operativo militar permitió su salida dejando como saldo cerca de una decena de muertos y más de 270 heridos.